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15 de abril de 2008

POLÍTICA

Van Klaveren: "No hemos venido a señalar con el dedo a nadie"

De esta forma, el vicecanciller de Relaciones Exteriores explicó porqué el gobierno no se refirió a la situación política que atraviesa el Tíbet, en su gira a China. "Esta cita no puede transformarse en una instancia de crítica", afirmó.


14/04/2008 - 08:02

Alberto Van Klaveren

Alberto Van Klaveren

"No hemos venido a señalar con el dedo a nadie", con esta frase el vicecanciller Alberto Van Klaveren explicó la postura del gobierno chileno en orden a respaldar los Juegos Olímpicos de Beijing y, de paso, no abordar ni criticar la situación política que se vive en el Tíbet.
Esta posición despertó las críticas de parte del oficialismo. Primero fue el senador Jaime Naranjo (PS), luego su par Alejando Navarro y más tarde el vicepresidente de la DC, diputado Jorge Burgos.
"No hemos venido a China a hacer apostolados ni a señalar con el dedo a nadie", dijo Van Klavaren a radio Cooperativa. Además, expresó que "nadie puede esperar que una visita preparada con tanta antelación se transforme en una instancia de crítica".
"Tenemos un compromiso con los derechos humanos, ese compromiso lo hemos expresado, lo vamos a seguir expresando, pero en los foros que eso sea pertinente", añadió.
El vicecanciller explicó que Chile mantiene con China "una relación de Estado, no de un gobierno, por lo que se ha ha prescindido de la coyuntura política", al tiempo que afirmó que la Presidenta Bachelet no ha hecho referencia al conflicto, pues "cada cosa a su tiempo y en su oportunidad". Aunque reiteró que "el gobierno ya ha fijado su opinión respecto al Tíbet"
Respecto del especial trato dado por el gobierno chino, especialmente por su presidente Hu Jintao, tras el atraso que sufrió la visita por el desperfecto del avión "Aguila", Van Klaveren dijo que "tiene un significado muy especial, después de lo que ocurrió ha habido gestos muy importantes, el presidente Hu Jintao la sentó a su lado derecho en la cena del Foro Económico de Boao”, también destacó el efusivo saludo a la Mandataria, algo poco común en la cultura oriental.

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