latercera.cl

23 de julio de 2008

POLÍTICA

Mandataria apuesta a marcar último año con cumbre progresista

El evento servirá para dar una señal de la proximidad de La Moneda con algunos de los principales referentes de la izquierda a nivel mundial.


22/07/2008 - 08:59

El primer ministro británico Gordon Brown, el presidente español José Luis Rodríguez Zapatero y la jefa de Estado de Argentina, Cristina Fernández, entre otros, se darían cita en Chile el próximo año, cuando la Presidenta Michelle Bachelet sea la anfitriona de una nueva versión de la cumbre de líderes progresistas.
 
La cita se realizará por primera vez en un país de América Latina y en el gobierno esperan la asistencia de más de una decena de jefes de Estado, de gobierno y otros altos personeros. La fecha tentativa es la última semana de marzo de 2009, aunque la disponibilidad de agenda de los gobernantes invitados podría moverla para junio del mismo año.

Chile planteó en diciembre de 2006 su disposición a organizar la cita. Y en abril de este año, durante la cita de líderes en Londres, la Presidenta Bachelet logró el beneplácito del resto de los asistentes.

La organización del evento corre por cuenta de quien fue el sherpa -como se llama a los asesores de los líderes en estas  cumbres- de Bachelet en Londres: el director de políticas públicas de la Presidencia, Francisco Javier Díaz, uno de los principales asesores del "segundo piso" de Palacio.

En forma paralela, se planea realizar un seminario con la presencia del ex vicepresidente de EE.UU. Al Gore y el sociólogo británico y uno de los impulsores del concepto de "tercera vía", Anthony Giddens.

En el Ejecutivo sostienen que la realización de la cumbre en Chile "coincidió" con el último año de gobierno de Bachelet, pues debió concordarse con el resto de los líderes que asistieron a la cita anterior concretada en abril en Londres. Personeros vinculados al gobierno, sin embargo, sostienen que la cita permitirá marcar el último año de Bachelet en el poder con un evento de nivel internacional y también servirá para dar una señal de la proximidad de La Moneda con algunos de los principales referentes de la izquierda a nivel mundial, tomando distancia de otros proyectos "más populistas".

EL DÍA