29 de octubre de 2008
A juicio del diputado, "el desastre electoral" de la elección municipal es de exclusiva responsabilidad de la mesa que preside Soledad Alvear.

Asegurando que la directiva de la Democracia Cristiana ha perdido "toda legitimidad" para seguir conduciendo el partido, el diputado Gabriel Ascencio señaló que si la mesa falangista dirigida por Soledad Alvear decide renunciar, "hay que aceptar de inmediato".
El parlamentario, agregó que, "el desastre electoral de la elección municipal es de su exclusiva responsabilidad: designación de candidatos por criterios grupales sectarios; abandono de la campaña por la pretensión presidencial de su presidenta; porfía para ampliar el acuerdo electoral y posibilitar con ello la mantención de una docena de comunas que pasaron a ser dirigidas por la derecha, etc., son algunos de los indicadores de la derrota provocada por la Directiva Nacional".
Ascencio precisó, además, que "no es el momento de hablar de candidaturas presidenciales; lo que corresponde es recuperar una conducción al servicio del partido y no de las pretensiones personales. Tampoco es el momento para acuerdos cupulares; hay que oír al partido".
Ascencio agregó que "la Democracia Cristiana ha retrocedido alarmantemente en sus resultados: un senador menos, cinco diputados menos; 113 concejales menos; más de 40 alcaldes menos; y, hay regiones, donde prácticamente hemos desaparecido. Este es el resultado de la mesa que preside la senadora Soledad Alvear".