16 de mayo de 2008
El gobierno tema que las víctimas fatales sobrepasen las 50.000, aunque las infructuosas labores ubicar a los desaparecidos y sepultados bajo tierra hace suponer que la cifra será aun mayor.

Como el terremoto "más destructivo" desde 1949 calificó el primer ministro chino, Wen Jiabao, el sismo que sacudió a China el lunes, según medios oficiales. De acuerdo a éstos, el gobierno de la provincia de Sichuan teme que la cifra de muertos llegué a los 50.000, lo que significaría más del doble de la cifra entregada oficialmente (19.500).
Las dudas sobre la real magnitud del movimiento telúrico provienen de la gran cantidad de desaparecidos y personas sepultadas bajo los escombros. Para las más de 20.000 personas sepultadas, cada día que pasa disminuyen sus posibilidades de sobrevivir. Unos 100.000 soldados han sido movilizados o están ayudando en las tareas de rescate. Mientras, los dañados diques constituyen una nueva amenaza para los supervivientes.
El jefe del gobierno chino ordenó el envío de cien helicópteros a la provincia de Sichuan, difícilmente accesible, donde aterrizaron numerosos paracaidistas y se lanzaron toneladas de productos de ayuda.
El terremoto causó heridas a en torno unas 65.000 personas, de las que más de 100.000 se encuentran en estado grave, informan los medios chinos. Falta agua potable, alimentos, medicamentos y tiendas para los supervivientes de la catástrofe. Decenas de miles de personas que se han quedado sin hogar pasaron su tercera noche consecutiva a la intemperie, apenas cubiertos por unas lonas.
El ministro para Recursos Hídricos, Chen Lei, habló en Beijing del "serio peligro" que suponen las grietas causadas por el sismo en los diques de contención de los embalses, sobre todo en Sichuan. Según declaró, citado por la agencia Xinhua, es necesario informar de los potenciales peligros a fin de evitar una nueva catástrofe.
"El resquebrajamiento de diques podría ocasionar numerosas víctimas si las inspecciones y los trabajos de saneamiento no se llevan a cabo a tiempo", advirtió también su viceministro, citado por el "China Daily". En el distrito de Maoxian, dos diques están "tan dañados" que se ordenó evacuar la zona.
Al norte de Beichuan, donde todavía miles de afectados se encuentran bajo los escombros, el río Jianjiang quedó bloqueado por un gran movimiento telúrico. El agua se ha estancado ante una barrera de guijarros y rocas que amenaza con inundar la zona. "Si se rompe la pared que bloquea el río, la ciudad será engullida por el agua", advirtió un experto. "Todas las personas que se encuentran atrapadas morirán".
Un grupo de expertos se trasladó a la zona para valorar la amenaza, informó el instituto sismológico. Los trabajos de rescate en la ciudad de Beichuan continúan, pese a todos los peligros. Además, expertos señalan que una persona puede sobrevivir un máximo de tres días sin agua y tres semanas sin comida, pero al estar enterrados bajo escombros, el miedo puede alterar el metabolismo y disminuir con mayor rapidez las reservas corporales. Y peor aún es la situación de los cientos de niños atrapados entre las ruinas de al menos nueve colegios.
El terremoto causó también la muerte a unos 50 turistas chinos y dos taiwaneses, entre ellos un niño de tres años. Más de 3.000 viajeros, entre ellos unos 700 visitantes extranjeros, fueron trasladados a un lugar seguro desde las regiones turísticas de Jiuzhaigou y la reserva de pandas de Wolong. El ejército llevó a 33 turistas británicos, estadounidenses y franceses con un helicóptero a Chengdu. Wolong se encuentra a tan sólo 30 kilómetros del epicentro del terremoto del lunes, que tuvo una magnitud de 7,8 grados. Los 86 pandas gigantes sobrevivieron sin daños el sismo.
MEDICOS TEMEN EPIDEMIAS
Los médicos que se encuentran en la zona más afectada por el terremoto advirtieron de que a medida que pasan los días aumenta el riesgo de epidemias entre los supervivientes debido a las decenas de miles de cadáveres aún sepultados.
En localidades como Dujiangyan o Juxuan, los doctores reparten entre los vecinos panfletos con recomendaciones para evitar la aparición de enfermedades, entre ellas extremar la higiene, aunque la falta de agua y la escasez de alimentos dificultan la prevención.
La aparición de epidemias no haría sino empeorar la situación creada por el devastador terremoto del 12 de mayo y los posteriores deslizamientos de tierra de días posteriores, originados por las fuertes lluvias.
Agencias