latercera.cl

1 de junio de 2008

MUNDO

Obama renuncia a su iglesia tras polémicos sermones entregados por sus reverendos

Explicó que con "profunda tristeza" determinó dejar la Trinity United Church of Christ, donde asistió por más de dos décadas.


01/06/2008 - 10:33

Obama junto a su ex asesor espiritual, Jeremiah Wright.

Obama junto a su ex asesor espiritual, Jeremiah Wright.

Finalmente dejó su iglesia. Tras semanas de controversias por su participación en la Trinity United Church of Christ, en Chicago, el precandidato demócrata para las elecciones presidenciales de Estados Unidos, Barack Obama, decidió abandonar esa iglesia, a la cual había asistido por más de dos décadas. Allí el senador por Illinois contrajo matrimonio con su esposa, Michelle, y bautizó a sus dos hijas.

El precandidato explicó ayer en una conferencia de prensa que había tomado la decisión con "profunda tristeza", pero que era necesario para no mantener sometida a la iglesia al "escrutinio público" de una campaña presidencial. Obama explicó que no podría estar respondiendo por todas las declaraciones que se hicieran durante las ceremonias celebradas en el centro religioso.

El senador -quien dio a conocer su decisión a la iglesia a través de una carta- sentía un gran apego con la Trinity United Church of Christ, pero en el último tiempo, el reverendo Jeremiah Wright, comenzó a aparecer constantemente en los medios de comunicación, que reproducían algunas de sus más polémicas frases incluidas en sus sermones. Sus palabras eran consideradas habitualmente como racistas, como la acusación que hizo a las autoridades estadounidenses de haber contagiado con sida a los afroamericanos. Esto llevó al precandidato demócrata a alejarse del pastor, el cual había sido clave en su vida religiosa.

Los dichos del reverendo llegaron a perjudicar el respaldo de Obama en las encuestas. Según un sondeo del diario estadounidense The New York Times en medio del escándalo, el 44% de los consultados pensaba que el tema afectaría la votación del precandidato demócrata. Pese a ello, Obama había optado hasta ahora por quedarse en su iglesia, en gran medida porque fue capaz de revertir e incluso sacar provecho de ese momento con un emblemático discurso sobre el racismo en Estados Unidos.

EL NUEVO GOLPE

Sin embargo, esta semana se desató una nueva controversia luego de que otro clérigo de la misma iglesia, Michael Pfleger, también llevara a cabo un polémico sermón. El reverendo se burló el domingo de la rival del precandidato demócrata, la senadora por Nueva York Hillary Clinton. En la ocasión, el reverendo, antiguo amigo de Obama, imitó a la ex primera dama como si ella dijera que creía que ganaría sólo por ser blanca, para luego hacer como que lloraba tras afirmar que un "negro me está robando el show".

La imitación de Clinton fue grabada por un asistente a la iglesia, y mostraba al público riéndose. Las imágenes desataron gran revuelo y Pfleger tuvo que ofrecer disculpas.

El miércoles, Obama debió salir a desmarcarse de los dichos de su amigo y sostuvo que "viajando por este país, me ha impresionado no por lo que nos divide, sino por todo lo que nos une... Es por eso que estoy profundamente decepcionado con los divisivos y anticuados dichos del reverendo Pfleger".

EL DÍA