5 de junio de 2008
El líder italiano añadió que su gobierno está preparando una serie de "intervenciones y asistencia" para ayudar a repatriar a inmigrantes ilegales africanos".

El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, negó las informaciones de "ciertos periódicos" de que estuviese dudando sobre la decisión de su gobierno de convertir en un delito la entrada ilegal de inmigrantes a Italia.
Junto al Presidente de Egipto, Hosni Mubarak, Berlusconi dijo que las declaraciones atribuidas a él el martes, tras el encuentro con el Presidente francés Nicolas Sarkozy, eran sólo una "opinión personal". En dichas declaraciones parecía que estaba dando marcha atrás sobre la criminalización de unos 500.000 inmigrantes ilegales en Italia.
Berlusconi confirmó que la propuesta del gobierno italiano de tipificar como delito la inmigración ileal será presentada a debate en el Parlamento.
El líder italiano añadió que su gobierno, integrado por el partido ultraderechista Liga Norte, está preparando una serie de "intervenciones y asistencia" para ayudar a repatriar a inmigrantes ilegales africanos".
Ayer, el mandatario español, José Luis Rodríguez Zapatero, cuestionó en Roma la política de inmigración del gobierno de Silvio Berlusconi durante la reunión que ambos mantuvieron y aconsejó al primer ministro italiano la cooperación para frenar la inmigración ilegal. "Las respuestas legales pueden tener menor eficacia que la cooperación conjunta", aseguró Zapatero sobre la propuesta de tipificar como delito la entrada ilegal en Italia.
"La respuesta a la inmigración ilegal que hay que combatir es la cooperación con los países de origen. Para hacer cumplir la ley, los países de origen deben aceptar la devolución de sus ciudadanos", añadió el jefe de gobierno español, quien advirtió además en contra de tomar decisiones unilaterales dentro de la Unión Europea y apostó por la coordinación entre Los Veintisiete.