14 de junio de 2008
Abu Baker al Saudí murió junto a cuatro de sus hombres en un enfrentamiento con soldados y policías iraquíes al oeste de Bagdad el domingo.
Un supuesto líder saudita de la red terrorista Al Qaeda y cuatro de sus ayudantes murieron en un enfrentamiento con soldados y policías iraquíes al oeste de Bagdad, según informaron fuentes policiales locales.
De acuerdo al relato, el jefe extremista, identificado como Abu Baker al Saudí, y sus cuatro lugartenientes fueron abatidos el domingo en un combate con las fuerzas iraquíes en la ciudad de Hadiza, a unos 80 kilómetros al oeste de Ramadi, capital de la provincia de Al Anbar, en el oeste de Irak.
El tiroteo, que duró varias horas, se desencadenó tras disparar con metralletas contra las fuerzas iraquíes, que llegaron al área tras recibir informaciones de los servicios secretos sobre la presencia de combatientes de Al Qaeda.
Las fuentes recordaron que el cabecilla había llegado a Hadiza desde la ciudad de Mosul, 450 kilómetros al norte de Bagdad, de donde huyó de la amplia campaña de seguridad que desde el mes pasado llevan a cabo miles de soldados y policías en la provincia de Ninive, de la que Mosul es su capital.
En el lugar donde los cinco terroristas se escondían, las tropas encontraron armas y material de propaganda de Al Qaeda.