17 de junio de 2008
Allí, se reunió con tropas españolas que permanecen en ese país.

El príncipe heredero de la corona de España, Felipe de Borbón, realizó hoy una visita sorpresa a Afganistán, en la que se reunió con tropas españolas que permanecen en ese país.
El Príncipe viajó acompañado en su primera visita a este país por el jefe del Estado Mayor de la Defensa, Félix Sanz; el secretario de Estado de Defensa, Constantino Méndez, y el director general de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo, Juan Pablo de Laiglesia. Previamente hizo una escala técnica en Kirguizistán.
Felipe de Borbón llegó por la mañana a la localidad afgana de QalaeNaw, donde permaneció alrededor de una hora visitando a los integrantes del Equipo de Reconstrucción Provincial (PRT).
Vestido de camuflaje, pasó revista a las tropas y visitó una exposición sobre la situación general de la provincia occidental de Bagdhis, en la que desarrolla su labor el PRT español. Esta zona tiene unos 400.000 habitantes, de los que unos 20.000 viven en QalaeNaw, según datos del Ministerio de Defensa.
Entre sus misiones están realizar labores de reconstrucción, garantizar la seguridad y el trabajo de los cooperantes de la Agencia Española de Cooperación Internacional y atender, en la medida de lo posible, a la población afgana proporcionándole asistencia sanitaria o clases de español a los niños.
Además, posibilitó la reforma del aeropuerto de QalaeNaw, la construcción de instalaciones sanitarias, de alumbrado en las calles y edificios públicos, la reparación de escuelas, mezquitas y rutas o el suministro de agua y colaboró en la distribución de ayuda humanitaria de primera necesidad entre la población.
Posteriormente el Príncipe se desplazó a la Base de Apoyo Avanzado (FSB, por sus siglas en inglés) de Herat, donde se encuentra la mayor parte de los algo más de 700 efectivos españoles.
Felipe de Borbón bajó del avión Hércules del Ejército en el que realizó el viaje, no anunciado por motivos de seguridad, con chaleco antibalas y casco, al igual que el resto de la delegación española, y atravesó en coche blindado la ciudad de Herat de más de 35.000 habitantes, informaron varios medios.
Desde esta base se presta apoyo a las operaciones de los cuatro Equipos de Reconstrucción Provincial de la región oeste de Afganistán. Además, acoge a los 52 militares españoles que se encargan de formar a militares y policías afganos. En la misión de la OTAN en Afganistán (ISAF, por sus siglas).