24 de junio de 2008
El Consejo de Seguridad condenó la violenta campaña desatada en contra de la oposición y aseguró que es imposible que las elecciones presidenciales del próximo 27 de julio sean "libres y justas".

El Consejo de Seguridad de la ONU condenó la violenta campaña desatada en contra de la oposición al gobierno de Zimbabwe y aseguró que estas circunstancias hacen imposible que las elecciones presidenciales del próximo 27 de julio sean "libres y justas". Sin embargo, representantes del país africano aseguraron que seguirán adelante con el proceso electoral. "El Consejo de Seguridad además condena las acciones del gobierno de Zimbabue con las que se les ha negado a los opositores políticos el derecho de hacer campaña en libertad", reseña el texto.
Éste, acordado por los 15 miembros del máximo órgano, advierte que cualquier futuro gobierno en Harare "debe respetar los intereses de todos los ciudadanos" para ser legítimo. Así, Naciones Unidas valora la situación en el país africano, donde el principal líder de la oposición, Morgan Tsvangirai, se vio obligado a refugiarse en la embajada holandesa ante la campaña de intimidación a la que se estaba viendo sometido por parte del Presidente Robert Mugabe.
De acuerdo al ministro de Relaciones Exteriores holandés, el político "buscó refugio temporalmente para garantizar su seguridad personal". Todo, después de que la policía realizara la mayor redada hasta la fecha en la sede de su partido, donde arrestó a decenas de personas.
Tsvangirai aseguró que no se presentaría a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales por considerar que el proceso es "una violenta e ilegítima farsa".