12 de abril de 2008
La oposición califica la situación en el país de golpe de Estado militar.
El líder de la oposición de Zimbabwe, Morgan Tsvangirai, instó a los jefes de Estado y de gobierno de los países vecinos a que presionen al Presidente, Robert Mugabe, durante la cumbre de crisis de la alianza regional de Estados SADC que se celebrará mañana en Zambia.
Su objetivo es conseguir que Mugabe dimita por dignidad, añadió. Sin embargo, el mandatario de Zimbabwe anunció hoy que no participará en la reunión de la Comunidad de Desarrollo de África Austral (SADC, por sus siglas en inglés).
Tras 13 días desde las elecciones, los resultados aún son desconocidos. Además, las autoridades prohibieron en Harare cualquier reunión política. En tanto, grupos defensores de los derechos humanos y organizaciones humanitarias instaron a la población a realizar una especie de boicot civil quedándose en sus casas, con el fin de obligar al anuncio de los resultados electorales.
La oposición califica la situación en el país de golpe de Estado militar. "Zimbabwe está siendo dirigido por un gobierno militar, los derechos constitucionales están suspendidos y el proceso electoral se ha abandonado", afirmó el secretario general del opositor Movimiento por un Cambio Democrático (MDC), Tendai Biti.
El objetivo "no es sólo intimidar a los opositores al régimen, sino castigarles", añadió. Por eso, no es aconsejable que Tsvangirai, regrese de momento a Zimbabwe.
Por su parte, obispos anglicanos de nueve países de África instaron a las Naciones Unidas y la Unión Africana a que envíen mediadores a Zimbabwe.
DPA