12 de abril de 2008
Con diversos actos, desde hoy y durante todo el fin de semana, simpatizantes al mandatario celebrarán
el golpe.
Por sexto año, simpatizantes del gobierno del Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, conmemoran con distintos actos desde hoy y durante todo el fin de semana el aniversario del golpe de Estado contra Chávez.
El Congreso realizó una sesión especial en el Puente Llaguno, en Caracas, en cuyos alrededores murieron 19 personas y más de 100 resultaron heridas el 11 de abril de 2002, donde el orador fue el ex ministro de Defensa, Jorge Luis García Carneiro, en aquel momento el jefe de la Guarnición militar de Caracas.
Tras de la sesión legislativa se realizarán actividades político-culturales, en la que también participarán miembros de la "Asociación de Víctimas del 11 de abril", un grupo simpatizante del gobierno.
En tanto, para mañana está programado un desfile "cívico-militar" en el Paseo Los Próceres, de la capital venezolana.
Entretanto, Chávez anunció que el domingo 13 de abril celebrará "en las calles, junto al pueblo" su reinstalación en la presidencia. "El golpe de Estado de la fascista oligarquía (venezolana), del imperialismo (Estados Unidos) fue derrotado por el pueblo venezolano", sentenció el mandatario.
El gobierno inició desde el lunes un conjunto de actos conmemorativos de esta fecha que han llamado "la semana del Bravo Pueblo", en la que también han rendido homenajes al político colombiano Jorge Eliécer Gaitán y al revolucionario mexicano Emiliano Zapata.
Por su parte, grupos opositores conmemorarán la fecha y realizarán actos en honor a los caídos durante los hechos previos a la intentona golpista.
El 11 de abril de 2002 el país se estremeció con una huelga general convocada por el grupo patronal FDECAMARAS, presidido por Pedro Carmona, y la central obrera CTV, la cual se agudizó con el despido que hizo Chávez por televisión de un grupo de gerentes rebeldes de la empresa petrolera estatal PDVSA.
En la mañana de ese día, una multitudinaria concentración opositora en el este de Caracas decidió marchar hacia el palacio de gobierno de Miraflores para pedir la renuncia del mandatario.
Mientras, en los alrededores de la sede del gobierno se concentró una masa de partidarios del oficialismo decidida a impedir la llegada de la movilización opositora.
La marcha intentó llegar al palacio presidencial por dos vía, pero en ambos lados encontró o a los defensores del gobierno o a las tropas desplegadas para contenerla. Desde un puente paralelo a la avenida por donde subía la marcha comenzaron a disparar grupos de civiles, lo que provocó un enfrentamiento con la policía.
La balacera impidió la llegada de la manifestación, en el momento en que Chávez hablaba en un mensaje transmitido en cadena de radio y televisión. En una acción de rebeldía de los canales, las pantallas fueron divididas en dos y se podía ver por un lado al mandatario hablando y por el otro los cruentos choques que ocurrían a unos metros del despacho.
La matanza provocó un movimiento militar contra Chávez, que desconoció sus órdenes de activar el plan militar de control del orden público y reclamó su salida del poder. Chávez fue detenido y en la madrugada del 12 de abril el jefe militar Lucas Rincón anunció al país la renuncia del Presidente.
Tras la salida de Chávez, Carmona accedió al poder, pero perdió el resplado de los militares, quien más tarde lo apresaron y se gestó un movimiento para que Chávez regresara al poder.
DPA