13 de abril de 2008
El documento de la CAN exhortó a las fuerzas políticas a enmarcar sus acciones dentro del más absoluto respeto a las normas constitucionales y legales vigentes.

Comunidad Andina de Naciones
Los países andinos expresaron hoy su preocupación por el enfrentamiento entre el gobierno y la oposición en Bolivia por los cambios constitucionales e instaron a ambas partes a pactar una solución de consenso.
La declaración de la Comunidad Andina de Naciones (CAN) se suma a la que difundieron el viernes los países de la Unión Europea, que ofrecieron sus buenos oficios para la búsqueda de un diálogo político para superar la crisis.
Un comunicado de la CAN difundido en La Paz expresó la preocupación de sus miembros "por la situacion política" y saludó "la decisión del presidente Evo Morales de establecer un proceso de diálogo que permita encontrar una salida democrática y constitucional en Bolivia, que contribuya a la preservacion de la institucionalidad democrática y la unidad del país".
El documento de la CAN, que conforman Colombia, Ecuador, Bolivia y Perú, exhortó a las fuerzas políticas a enmarcar" sus acciones dentro del más absoluto respeto a las normas constitucionales y legales" vigentes.
Pidió a ambas partes que garanticen "la integridad y unidad del Estado y los compromisos existentes en materia de protección y preservación de las instituciones democráticas en el marco de la Comunidad Andina y el Sistema Interamericano".
El comunicado de la CAN y la declaración de la UE hicieron hincapié en el riesgo de que la crisis política derive en situaciones de violencia y destaca los esfuerzos de la Iglesia católica para facilitar el diálogo.
Pero a casi un mes de que la Conferencia Episcopal aceptara trabajar en busca de facilitar el diálogo entre gobierno y oposición, sus esfuerzos resultaron todavía infructuosos y las partes se mantienen atrincheradas en posiciones contrapuestas.
El gobierno rechaza por ilegales las consultas populares convocadas en Santa Cruz, Tarija, Beni y Pando para avalar sus respectivos estatutos autonómicos departamentales, porque la Constitución vigente no contempla la figura de las autonomías departamentales.
La oposición rechaza el proyecto oficialista de nueva Constitución que aprobó la Constituyente por considerar que expresa sólo la posición del Gobierno y desvirtúa el concepto de autonomías departamentales al crear paralelamente las autonomías municipales, regiones y de pueblos originarios.
En ese afán, los dirigentes de Santa Cruz, la principal región económica del país constituida ahora en bastión de la oposición política, siguen trabajando en la organización del referéndum del 4 de mayo para avalar su estatuto autonómico.
El gobierno, por su parte, convocó a las organizaciones sociales a movilizarse ese día en las capitales de los nueve departamentos para expresar su rechazo a la consulta de Santa Cruz.
Organizaciones campesinas afines al gobierno anunciaron un cerco a Santa Cruz, a 1.000 kilómetros al sudeste de La Paz, y a impedir la consulta en las áreas rurales.
Los dirigentes cívicos de Santa Cruz, por su parte, están organizando brigadas juveniles para garantizar la consulta incluso en el campo, después de que el gobierno ordenó a la policía que se abstenga de dar seguridad al referéndum por tratarse de un evento ilegal.
Ansa