15 de abril de 2008
La Red de Supervivientes de Personas Víctimas de Abusos por Sacerdotes en Estados Unidos, pidieron al organismo que vele por el cumplimiento de la Convención de los Derechos del Niño.
La Red de Supervivientes de Personas Víctimas de Abusos por Sacerdotes (SNAP, por sus siglas en inglés) envió hoy una carta a la Asamblea General de la ONU en la que le pide que abra una investigación sobre los abusos sexuales cometidos por miembros de la jerarquía eclesiástica.
En vísperas de la primera visita a Estados Unidos del papa Benedicto XVI, responsables de la SNAP enviaron hoy por fax una misiva en la que se reclama que la ONU movilice recursos para investigar los abusos sexuales cometidos por miembros de la Iglesia Católica y vele por el cumplimiento de la Convención de los Derechos del Niño.
"Miles de sacerdotes han violado, sodomizado y brutalizado sexualmente a miles de niños en todo el mundo", aseguró hoy Barbara Blaine, portavoz y fundadora de la SNAP y víctima también de ese tipo de abusos.
Durante su visita, está previsto que el Papa, que esta semana cumplirá 81 años, visite la sede de la ONU, se dirija al pleno de la Asamblea General y se reúna con el secretario general de Naciones Unidas, Ban Kimoon, y con el presidente de ese órgano, Srgjan Kerim.
En la misiva remitida a éste último, las víctimas agrupadas en la SNAP lamentan que "los incontables representantes de la Iglesia que han silenciado esos delitos, o los han encubierto activamente, no hayan perdido sus puestos de trabajo y ni siquiera hayan sido amonestados, sino que, al contrario, algunos incluso hayan sido promocionados".
Blaine recordó durante una conferencia de prensa que el Vaticano es signatario de la Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño, por lo que está comprometido ante la comunidad internacional a proteger a los menores de los abusos y la explotación.
Bill Nasch, un ex seminarista de Massachusetts víctima de ese tipo de abusos, recomendó además que las personas que se encuentren en su misma situación lo denuncien ante las autoridades policiales y no solo ante estamentos eclesiásticos.
En ese sentido, Blaine explicó que ella, cuando se sintió capaz de hacer públicos los abusos sufridos, únicamente pudo contárselo a sus padres y éstos se lo dijeron al superior del abusador, que "terminó convenciéndonos de que era el primer caso y de que se pondrían los medios para evitar que se repitiera".
"Después me enteré de que lo había estado haciendo durante muchos años antes y de que jamás se había denunciado a la Policía", explicó Blaine.
El director regional de SNAP, Peter Isely, también víctima de abusos, manifestó: "Lo que pedimos es muy elemental, que se investiguen las violaciones de derechos humanos" acometidas "solo en Estados Unidos por unos 5.100 sacerdotes en tres años".
"Extrapolando ese número, se podría calcular que en el mundo habría entre 20.000 y 21.000 sacerdotes que abusan sexualmente de los niños. Eso siendo conservadores en el cálculo", añadió.
En Estados Unidos, según datos de 2005 de la Conferencia Nacional de Obispos Católicos, había 41.400 sacerdotes católicos, y los estadounidenses que profesan el catolicismo son algo más de 67 millones, que representan al 6 por ciento de la población católica mundial.
"Al comienzo de los noventa nos encontrábamos con enormes reticencias por parte de las fuerzas policiales para investigar estos casos. Ahora la cosa ha cambiado, por eso tenemos esperanza en que la ONU tome las riendas y abra una investigación", añadió el directo nacional de SNAP, David Clohessy.
EFE