4 de agosto de 2008
"Alfonso Cano" y el "Mono Jojoy" habrían sufrido las consecuencias de los constantes bombardeos a sus campamentos.

La supervivencia de los líderes de la mayor guerrilla de Colombia, las FARC, es cada día menor, con dos de sus principales jefes heridos y enfermos, por lo que deben empezar de inmediato un proceso de paz con el Gobierno, dijo el vicepresidente de Colombia Francisco Santos.
El funcionario se pronunció respecto a informes de la prensa local según los cuales el máximo comandante de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), alias "Alfonso Cano" estaría gravemente herido por los constantes bombardeos a los que han sido sometidos sus campamentos en las montañas del sur del país. Igualmente, el líder militar de ese grupo, alias "Mono Jojoy", tendría una herida abierta que no ha podido sanar debido a la diabetes que padece.
"No es sólo Alfonso Cano, es el Mono Jojoy y son todos los dirigentes de las FARC que están siendo cercados y cuyas esperanzas de sobrevivir son cada vez menores", dijo Santos entrevistado por la radio privada Caracol.
En el 2008, Uribe ha asestado contundentes golpes contra las FARC, que ha visto desmovilizar a buena parte de sus combatientes, y morir a dos importantes líderes, entre ellos al número dos del grupo, alias "Raúl Reyes", en un bombardeo el primero de marzo a su campamento en territorio del Ecuador.
"Por eso hacemos un llamado para que se desmovilicen, para que empiecen un proceso de paz", agregó Santos.
El pasado 2 de julio, 15 secuestrados de carácter político, entre ellos la ex candidata a la presidencia Ingrid Betancourt y tres estadounidenses fueron liberados por el Ejército en una operación de rescate en las selvas del suroriente del país. Los rehenes pretendían ser canjeados por las FARC por unos 500 insurgentes que permanecen en las cárceles del Gobierno.