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17 de abril de 2008

MUNDO

Lula defiende los biocombustibles y afirma que el "verdadero crimen es relegar a los países pobres"

De este modo el mandatario respondió al relator de la ONU, Jean Ziegler, quien  sostuvo que la producción y uso de los biocombustibles se han convertido en un "crimen contra la humanidad".


16/04/2008 - 17:41

El Presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, hizo una fervorosa defensa de los biocombustibles y afirmó que el "verdadero crimen contra la humanidad es relegar a los países pobres a la miseria" y cerrarles la puerta del desarrollo.
En la inauguración de la fase ministerial de la Conferencia Regional de la Organización de las Naciones Unidas para Alimentación y Agricultura (FAO), el mandatario se refirió a la crisis de alimentos que se ha desatado en el mundo y negó en forma vehemente que la bioenergía sea "el villano de esa historia".
"No vengan a decirme que (los alimentos) están caros en razón del biodiesel. Están caros porque el mundo no estaba preparado para ver a millones de chinos comer, (para ver) a millones de indios, brasileños y latinoamericanos comer tres veces por día. En lugar de llorar, (hay que) producir más alimentos (...) Yo jamás aceptaría cualquier tipo de política que hiciera que la gente comiera nafta y que hiciera combustible de soja", enfatizó el mandatario.
El líder brasileño respondió así al relator de las Naciones Unidas, Jean Ziegler, quien esta semana sostuvo que la producción y uso de los biocombustibles se han convertido en un "crimen contra la humanidad", debido a los problemas que tiene actualmente el mundo con la subida vertical de los precios de los alimentos.
Sin nombrar a Ziegler, Lula afirmó que "es muy fácil para alguien que está sentado en un banco de Suiza opinar sobre Brasil o sobre África. Importante es venir acá y ver cómo vive la gente, y enterarse de la cantidad de tierras que tenemos y del potencial de producción que tenemos. Hoy existen mil millones de seres humanos que no comen las calorías y proteínas necesarias y no tienen biodiesel", recalcó.
Hace algunos días, Ziegler culpó de la crisis a la "indiferencia de los gobernantes del mundo" y criticó especialmente el apoyo de Estados Unidos a los biocombustibles. "Si se lanza una política de biocombustibles en Estados Unidos gracias a subsidios de 6.000 millones de dólares y esos biocombustibles suponen retirar 138 millones de toneladas de maíz del mercado, se está cometiendo un crimen contra la humanidad para satisfacer la propia necesidad de combustible", acusó el relator de la ONU.
Tras esas declaraciones, el gobierno brasileño lanzó una ofensiva en defensa del programa de biocombustibles, considerado por esa admministración como una alternativa a los derivados del petróleo por ser más barata y menos agresiva para el medio ambiente y por tener la posibilidad de mejorar las condiciones de vida de los países más pobres.
El 9 de marzo pasado, Lula firmó un acuerdo con el Presidente George W. Bush, para impulsar la colaboración de ambos países en el mercado mundial del etanol.
"Si dependemos del petróleo llegado del extranjero, tenemos un problema de seguridad nacional", dijo Bush en esa oportunidad, como una forma de explicar el interés de Estados Unidos para desarrollar otras tecnologías de biocombustibles.
Agencias

EL DÍA