18 de septiembre de 2008
La negociación busca pacificar al país convulsionado por la muerte hace ocho días de un número todavía indeterminado de personas, durante un choque armado entre oficialistas y opositores.
El gobierno y la oposición boliviana comenzaron a negociar los futuros cambios constitucionales, mientras miles de campesinos mantuvieron cercada la ciudad de Santa Cruz a la espera de los resultados del diálogo.
La negociación busca pacificar al país convulsionado por la muerte hace ocho días de un número todavía indeterminado de personas en la región amazónica de Pando, durante un choque armado entre oficialistas y opositores.
El Presidente Evo Morales, que participó durante toda la jornada del diálogo, pidió "trabajemos aquí estos cuatro o cinco días, si es necesario, hasta lograr acuerdos para que el país tenga resultados de este encuentro".
El acuerdo inicial que posibilitó el diálogo estipula un plazo de 30 días, la suspensión de todas las medidas de presión y el compromiso oficial de dejar en suspenso la convocatoria al referendo sobre la nueva Constitución del país.
Morales declaró no estar "totalmente conforme" con esas condiciones que pactó el vicepresidente Alvaro García con el opositor prefecto de Tarija, Mario Cossio, pero ratificó la decisión de su gobierno de tratar los temas neurálgicos de la crisis.
Fuentes informaron que el gobierno decidió ya entregar a las prefecturas unos 800 millones de bolivianos del dinero que descontó a las regiones para pagar una renta de vejez.
La demanda de restitución de ese dinero empantanó primero el diálogo político y provocó después el bloqueo de caminos y campos petroleros durante 21 días, que culminó con los hechos de violencia del jueves pasado en Pando.
El gobierno confirmó antes su voluntad de compatibilizar los estatutos autonómicos aprobados ya en Santa Cruz, Tarija, Beni y Pando que rechazó hasta ahora, con el proyecto oficial de nueva Constitución, que rechaza la oposición.
Resta ahora negociar si en el diálogo se podrá consensuar los otros cambios constitucionales que separan a oficialistas y opositores, como el del nuevo régimen de tenencia de tierras.
Aunque no figura en la agenda, la prefecta de Chuquisaca, Sabina Cuellar, anunció que presentará la demanda de capitalidad plena de Sucre, que generó grandes protestas en esa ciudad del sur cuando fue retirada de la agenda de la Asamblea Constituyente.
En el diálogo participan los opositores prefectos de Santa Cruz, Tarija, Chuquisaca y Beni y los oficialistas de La Paz, Oruro, Potosí y Cochabamba.
Según el portavoz oficial, Ivan Canelas, el Presidente ratificó su pedido de avanzar "de la manera más rápida posible" para pacificar al país y garantizar también la feria exposición de Santa Cruz que debe comenzar mañana.