19 de septiembre de 2008
El gigante sudamericano planea invertir 296 billones de dólares durante los próximos dos años.

El presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, prometió hoy que la crisis crediticia mundial no detendrá los grandes proyectos de infraestructura del país, a pesar de las pérdidas en las acciones locales y una pronunciada caía en la divisa nacional.
Durante la inauguración de una plataforma petrolera que está siendo construida para la empresa estatal Petróleo Brasileiro SA, el Presidente brasileño dijo que continuarán los trabajos sobre las plantas hidroeléctricas en el Amazonas, sistemas de drenaje para los barrios marginales de Río de Janeiro y las carreteras del país.
"No permitiremos la paralización de cualquier proyecto importante de infraestructura en este país", dijo Lula.
Brasil planea invertir 296.000 millones de dólares en infraestructura durante los siguientes dos años, a fin de impulsar la industria y las exportaciones, crear empleos y acelerar la transformación del país en una potencia económica mundial.
Miles de millones más serán invertidos en Petrobras para estudiar la explotación de reservas en aguas profundas y convertir a Brasil en uno de los principales productores mundiales de petróleo y sus derivados.
Lula dijo no saber de qué forma se encontrarán créditos, sector que sufre a nivel mundial, para garantizar los nuevos proyectos, pero indicó que la estructura financiera de Brasil se encuentra mucho mejor ahora que durante previas crisis económicas mundiales.
El director general de Petrobras, Sergio Gabrielli, agregó que "proyectos sostenibles siempre encontrarán prestamistas", incluso en un ambiente poco propenso a los créditos grandes, dijo la agencia privada de noticias Estado.
Brasil ha reservado unos 207.000 millones de dólares en reservas en el extranjero a lo largo de su período de desarrollo económico explosivo, en los últimos cinco años, dándole "un importante colchón para que podamos enfrentar esta crisis", dijo el mandatario.