19 de septiembre de 2008
Un 10% de los productos de las dos principales cadenas chinas tenían melamina en sus compuestos.
El máximo organismo de control de calidad chino llamó a la calma a los consumidores tras el pánico desatado por la leche adulterada con melamina en todo el país, y señaló que la mayoría de la leche líquida producida en China está limpia de este compuesto tóxico.
Según señaló la Administración Estatal de Calidad, Supervisión, Inspección y Cuarentena (AQSIQ), citada hoy por la agencia oficial Xinhua, "la mayor parte de la leche líquida en el mercado no contiene melamina y es segura".
AQSIQ detalló además los resultados de la investigación nacional llevada a cabo en productos lácteos de más de 400 marcas chinas.
Destacó que un 10 por ciento de los productos testados en las dos marcas líderes del país, Mengniu y Yili (esta última patrocinadora de los JJOO de Beijing) contenían dosis de melamina que variaban entre los 0,7 y los 8,4 miligramos por kilo.
También en un 6 por ciento de las muestras de otra célebre marca lechera china, Bright, donde se encontraron proporciones de entre 0,6 y 8,6 miligramos por kilo.
En otras marcas también muy conocidas en China, como Sanyuan o la internacional Nestlé, no se encontraron rastros del componente químico, añadido para dar consistencia a la leche aguada y hacerla parecer rica en proteínas por su elevado nivel de nitrógeno.
Según los expertos, estas proporciones no causarían daños en un adulto, mientras éste beba menos de dos litros de leche adulterada en un día.
Sin embargo, en bebés, la melamina puede afectar al tracto urinario, y así más de 6.200 niños han sido hospitalizados con cálculos renales en los últimos días tras consumir leche en polvo, de los que cuatro fallecieron.
El escándalo se ha saldado hasta el momento con 18 detenciones y varias destituciones, entre ellas la del alcalde de Shijiazhuang (capital provincial donde se encuentra la sede de Sanlu, primera marca en la que se encontró melamina en sus productos) y la presidenta de la citada empresa.
Países como Colombia han decidido dejar de importar productos lácteos procedentes de China.
El caso, que vuelve a sembrar dudas y desconfianza sobre los controles de calidad chinos, ha conseguido que "los padres no sepan ya con qué alimentar a sus hijos", según un artículo de la agencia oficial Xinhua.
El Gobierno chino prometió "duros castigos" a los responsables de esta nueva alerta sanitaria, y la ley china contempla la pena de muerte para casos que afecten a la salud nacional.