21 de abril de 2008
El ex obispo obtiene el 40,74 por ciento de las preferencias escrutados el 85 por ciento de los votos emitidos, con lo que se convierte en el nuevo Presidente de Paraguay.

Fernando Lugo
Fernando Lugo, un ex obispo que reivindica la Teología de la Liberación, ganó hoy las elecciones presidenciales paraguayas con 40,74 por ciento delas preferencias, escrutado 85 por ciento de los votos emitidos, con lo que pone fin a 61 años de hegemonía del poder por el Partido Colorado.
La candidata oficialista, Blanca Ovelar, reconoció el triunfo del opositor centroizquierdista, mientras miles de personas festejaban en las calles de Asunción un cambio político histórico.
Poco antes lo había hecho el ex general golpista Lino Oviedo, quien advirtió que no acompañará un modelo "estatista" o "monopólico".
El dirigente de la alianza de centroizquierda, ex obispo de San Pedro, se impone con casi diez puntos de ventaja a la candidata oficialista, quien consiguió 30,82 por ciento. Tercero, en tanto se ubica Oviedo, del partido UNACE, con 22 por ciento.
"Hoy podemos decir que los pequeños también están capacitados para vencer", dijo Lugo, tras conocerse los primeros datos oficiales que lo señalaron como ganador.
Lugo hizo declaraciones ante sus simpatizantes en el local de la Alianza Patriótica para el Cambio (APC), la coalición por la que se presentó a los comicios y que tiene como sustento principal al Partido Liberal Radical Auténtico.
En medio de los vítores de sus seguidores, Lugo apareció brevemente en un balcón del local partidario y agradeció a todos por acompañarlo "desde el comienzo en esta experiencia".
Al referirse a que los "pequeños pueden vencer", aludió a que la APC, una coalición de partidos y movimientos sociales de formación reciente, derrotó al Partido Colorado y toda su maquinaria.La jornada electoral transcurrió con tranquilidad y el paso de las horas fue disipando los temores a irregularidades en gran escala.
Ovelar, ex ministra de Educación, reconoció por la noche el triunfo de Lugo, pero atribuyó a su partido, el Colorado, la mayoría en la votación para diputados y senadores, y en las gobernaciones, lo que de confirmarse constituirá el obstáculo principal para el gobierno de Lugo.
Por eso Ovelar exhortó a los fiscales de su partido a que vigilen el conteo de los votos. La candidata oficialista interrumpió abruptamente el contacto con la prensa, sin aceptar responder a la pregunta sobre los motivos de la derrota del Partido Colorado.
En tanto Oviedo, quien quedó tercero en las elecciones presidenciales, aceptó tácitamente el triunfo de Lugo y puso condiciones para acompañar o no a su futuro gobierno.
"Ningún partido va a gobernar solo", advirtió, y agregó que acompañará al gobierno de Lugo "siempre que exista un programa conveniente a los intereses del pueblo".
Sin embargo, advirtió que se opondrá a "un programa estatista, monopólico, prebendario, con corrupción. Si se va a seguir con lo mismo, nosotros no vamos a apoyar".
En tanto, miles de personas salieron hoy por la noche a las calles de Asunción para celebrar el triunfo del candidato opositor de centroizquierda.
Las celebraciones transcurrían con tranquilidad, con despliegue de banderas paraguayas y partidarias.
Agencias