6 de noviembre de 2008
El debate se centró en la crisis financiera internacional, ya que la oposición decía que en los cálculos del gobierno no se consideraban las nuevas circunstancias.
El Senado argentino aprobó este miércoles en la noche el proyecto de Presupuesto 2009, que prevé un crecimiento de 4% y una inflación de 8% para la nación transandina. La norma, sin embargo, fue cuestionada duramente por la oposición, que argumenta que muchos de los cálculos quedaron desactualizados por la crisis financiera internacional.
La iniciativa, informa Clarin.com, se aprobó con 47 votos a favor y 14 en contra. "Contempla la realidad", argumentó el titular de la comisión de Presupuesto, Fabián Ríos, vocero del dictamen que apoya el bloque oficialista. "Este Presupuesto va a participar activamente en el sostenimiento del empleo en la Argentina y en la generación de puestos de trabajo", agregó.
Por su parte, el socialista santafesino Rubén Giustiniani se mostró en desacuerdo, al argumentar que "subestima los ingresos y sobreestima los gastos deliberadamente, para disponer de un excedente gigantesco para usarlo discrecionalmente, como se viene practicando en los últimos años".
Entre otras variables, la iniciativa prevé un aumento de la recaudación del 5,7%, un superávit fiscal del 3,27% del Producto Bruto Interno (PBI), un saldo positivo de 12.000 millones de pesos argentinos (US$3.603 millones) en la balanza comercial y gastos totales por 31.600 millones (US$9.489 millones).
Además, prevé un dólar para 2009 del orden de los $ 3,19 pesos locales cuando, en la realidad, el valor de la divisa norteamericana ya oscila entre los $3,33 y los $3,40, lo cual abona las críticas de la oposición acerca las proyecciones del Gobierno están desactualizadas y el Presupuesto que vota el Congreso es apenas una formalidad a cumplir.