13 de noviembre de 2008
Los encargados del reporte pidieron al Presidente electo Barack Obama que investigue "qué se hizo mal y quiénes son los responsables". Además, sostiene que la mitad de los 600 reos no tenían ninguna relación con el terrorismo.

Los ex prisioneros de Guantánamo, liberados después de pasar años detenidos sin cargos en su contra, han llegado a casa para vivir estigmatizados y rechazados, considerados como terroristas o espías de Estados Unidos, según un reporte publicado el miércoles.
El reporte de un grupo de defensores de los derechos humanos insta al Presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, a formar una comisión independiente para que investigue el tratamiento a los detenidos por las fuerzas del país en Afganistán, Irak y la base naval en Bahía de Guantánamo, Cuba.
"No podemos ocultar este oscuro capítulo de la historia de nuestro país bajo la alfombra con el simple cierre del campo de prisioneros de Guantánamo", dijo Eric Stover, coautor del estudio y director del Centro de Derechos Humanos de la University of California en Berkeley.
"El nuevo Gobierno debe investigar qué se hizo mal y quiénes son los responsables", agregó.
Los autores del Centro de Derechos Constitucionales entrevistaron a 50 funcionarios del Gobierno de Estados Unidos, expertos militares y ex guardias e interrogadores, así como a 62 ex prisioneros de Guantánamo en nueve países.
Dos tercios de los ex detenidos dijeron que tuvieron problemas psicológicos y emocionales, que según los autores son consistentes con el haber sido mantenidos bajo un aislamiento extremo por períodos de tiempo prolongados.
Sólo seis tenían trabajos estables, muchos de ellos decían que los empleadores no contratan a nadie que haya estado detenido en Guantánamo.
"No importa que hayan limpiado mi nombre al liberarme. Aún tenemos este gran sombrero sobre nuestras cabezas de que somos terroristas", dijo un ex prisionero chino de religión musulmana, uno de los ocho que se asentó en Albania en el 2006.
Ese grupo aún tiene problemas para aprender albanés y ha perdido las esperanzas de volver a reunirse con sus familias, sostiene el reporte titulado "Guantánamo y sus consecuencias".
LA MITAD DE LOS REOS NO TENÍAN RELACIÓN CON EL TERRORISMO
Estados Unidos ha liberado a 520 hombres de Guantánamo desde que abrió el campo de detención para sospechosos de pertenecer a Al Qaeda y los talibanes después de los ataques del 11 de septiembre.
Washington no ha reconocido públicamente que algunos fueron detenidos por error, aunque reportes de inteligencia y un ex comandante del campo han dicho que, desde septiembre del 2002, un tercio o la mitad de los 600 reos en el lugar no tenían relación con el terrorismo, sostiene el reporte.
Los prisioneros más prominentes que están acusados de conspirar para realizar los ataques del 11 de septiembre, los atentados con bomba en clubes nocturnos de Bali y otros contra las embajadas de Estados Unidos en Africa no fueron llevados a Guantánamo hasta el 2006, cuando fueron transferidos desde prisiones secretas de la CIA.
Muchos de los ex prisioneros dijeron que habían perdido sus hogares y negocios, o que sus familias se habían endeudado durante su ausencia debido a que no tenían a nadie para apoyarlos.
Uno regresó para descubrir que su esposa se había divorciado y se había vuelto a casar, otro supo que su padre fue asesinado y que su esposa huyó junto a sus hijos a un lugar desconocido.
"Dos afganos dijeron que los rumores de abusos sexuales en Guantánamo los habían estigmatizado y les hacía difícil encontrar una pareja para casarse. Uno de ellos fue acusado de ser espía de Estados Unidos y como resultado temía que los talibanes lo ataquen", sostiene el reporte.