22 de junio de 2008
La menor, que permanecía con muerte cerebral y era alistada para la donación de sus órganos, presentó signos vitales: Así, las víctimas del accidente del furgón se mantienen en cuatro.

En momentos en que los padres de Natalia Sepúlveda Alarcón, de 11 años, entraban a la UCI Pediátrica del Hospital de Talca para autorizar su extracción de órganos, la menor presentó signos vitales.
Durante la tarde, a la pequeña se le daba como la nueva víctima fatal del accidente de tránsito donde murieron ayer otras cuatro personas en el kilómetro 19 de la ruta L-11, que une las ciudades de Colbún y Linares, pero su reacción desechó la posibilidad de que sus papás decidieran desconectarla y donar sus órganos, debido a que ya se encontraba con muerte cerebral.
En tanto, en estado grave continúan dos de los 8 escolares que sobrevivieron en el accidente. Asimismo, el Colegio Divina Providencia de Linares, del cual eran alumnas Marta Alarcón Gutiérrez y Sofía Alarcón Oliveros, ambas de 13 años, las dos escolares fallecidas en la tragedia inició su jornada con una oración matinal de los séptimos básicos cuyas compañeras no se explicaban la muerte de sus amigas.
En el establecimiento, su directora, Sor Viviana Saavedra indicó que "estamos rezando por las niñas y sus familias, estamos acompañando a sus padres y familiares. Nuestro colegio ha sido duramente golpeado por este hecho tan lamentable pero confiamos en que Dios entregue el consuelo que tanto se necesita en estos casos."
La religiosa se trasladó al lugar del accidente anoche para reconocer los cuerpos y coordinar el aviso a sus familiares quienes desconocían lo ocurrido.