28 de junio de 2008
"Lo que nos hace falta como país es mejor educación, mejores condiciones de vida, organización en la familia, todos aspectos que son ajenos a los tribunales", sostuvo.
El presidente de la Corte Suprema, Urbano Marín, a un año de la entrada en vigencia de la Ley de Responsabilidad Penal Juvenil, señaló que si bien el sistema se refiere a un aspecto de la delincuencia juvenil, se hace necesario enfrentarlo como un problema social, más que como uno netamente criminal.
"Lo que nos hace falta como país es mejor educación, mejores condiciones de vida, organización en la familia, todos aspectos que son ajenos a los tribunales", sostuvo.
Según la máxima autoridad del Poder Judicial, "la llave mágica para lograr el buen éxito de un sistema en que participan actores a cargo de roles diferentes, es la ‘coordinación’ que debe producirse entre ellos".
En este sentido, el ministro Marín destacó como un ejemplo replicable, la iniciativa que se desarrolla en la Corte de Apelaciones de San Miguel, donde se optó por designar un juez con dedicación exclusiva para el control de las sanciones que se cumplen en el Centro de Rehabilitación Juvenil de San Bernardo, ex Tiempo Joven.