29 de junio de 2008
Diversas personalidades realizan intensas gestiones en el país centroamericano luego de un mes de la tragedia.
La semana pasada llegó hasta Panamá Álvaro Baeza, el abogado de los familiares de las víctimas del accidente del helicóptero SAN-100, en que perdió la vida el general José Alejandro Bernales y su comitiva.
Su misión ha sido solicitar información, ver los informes y conocer los alcances legales de la situación que afecta a sus representados, y para eso ha mantenido reuniones con autoridades chilenas y panameñas.
El jueves las gestiones en ese país incluyeron una reunión a puertas cerradas, de la que no hubo información oficial, y a la que asistieron la procuradora de Panamá, Ana Matilde Gómez; el embajador de Chile en Panamá, Carlos Klammer; el consejero de la Embajada de Chile, Luis Eduardo Salinas; el secretario de Asuntos Internacionales de la Cancillería chilena, Álvaro Arévalo; y el abogado Baeza.
Según informó Terra.cl, en la Procuraduría Nacional de Panamá explicaron que esa reunión fue de cortesía de parte de las autoridades de su país, ya que recibieron a los personeros chilenos para dar respuestas a las consultas que éstos tenían respecto al sumario que se está realizando y a los detalles de la investigación.
Sin embargo, se habló las indagaciones, pero siempre manteniendo las reservas del sumario. "En Panamá esto se ha puesto un poquito tenso y se mantiene mucha reserva con respecto a lo que se dice en los medios", afirmaron.
Luego de la reunión, las gestiones en Panamá que realiza el abogado son a través de la fiscal Maruquel Castroverde, quien según la Procuraduría tiene un contacto permanente con él a través del consejero de la embajada, Luis Eduardo Salinas.
Aseguran eso sí que no hablarán del detalle de las reuniones, porque prefieren tener reserva sobre la investigación y lo que se informa a las autoridades chilenas, para evitar las especulaciones que han sido la tónica durante este mes.
En los últimos días, en la prensa panameña se publicaron versiones de que el gobierno chileno estaría "intranquilo" por el desarrollo de las investigaciones.
La tragedia ocurrió el 29 de mayo cuando el helicóptero SAN 100 del Servicio Aéreo de Panamá se precipitó en el barrio de Calidonia tras chocar con un edificio.
En el siniestro murieron 11 personas, entre ellas cuatro oficiales chilenos y las esposas de dos de ellos, además de cinco miembros de la fuerza pública panameña.
Según las declaraciones del único superviviente y copiloto de la aeronave el accidente se produjo por una falla en uno de los motores después de recibir un golpe de aire durante la maniobra de aterrizaje en el helipuerto de un hotel, lo que hizo que el piloto decidiera infructuosamente aterrizar en otro lugar.