14 de abril de 2008
Asociación de Isapres revela que los usuarios de clase media, con rentas entre $ 601 mil y $ 800 mil, ocupan la mayoría de los permisos. Se trata de mujeres de entre 30 y 39 años. Los subsidios por incapacidad laboral aumentaron 15,4% en 2007, siendo uno de los argumentos de las aseguradoras privadas para reajustar el precio de los planes de salud.

En el país hay consenso político sobre regular la entrega de este documento.
Quienes más usan las licencias médicas por enfermedad en las isapres son las personas de clase media cuya renta mensual está en el rango que va entre $ 601.000 y $ 800.000. Este grupo concentra el 52% de los permisos, pero representa sólo al 15% de los cotizantes del sistema. La mayoría son mujeres entre 30 y 39 años, según cifras de la Asociación de Isapres, elaborados sobre la base de los datos de la Superintendencia de Salud.
Las personas con ingresos superiores a los $ 900.000, que corresponden al 35% de la cartera de afiliados al sistema privado, utilizan mucho menos el beneficio (sólo el 11%). Lo mismo sucede en el caso de los usuarios con rentas entre $ 300 mil y $ 500 mil, los que concentran el 16% de los permisos (ver infografía).
Según el gerente de estudios de la Asociación de Isapres, Gonzalo Simón, esta diferencia en el uso del permiso por parte de los beneficiarios del sistema privado puede explicarse porque en los casos de rentas más altas existe un desincentivo a la utilización del reposo. El subsidio por incapacidad laboral consiste en la mantención del 100% de la remuneración del trabajador por el período que esté imposibilitado de trabajar, pero la ley fija un tope de 60 UF mensuales (monto equivalente a $ 1.191.660).
"La explicación es que el tramo de más de $ 900.000 tiene un copago implícito, puesto que el tope de la cobertura de la licencia médica son las 60 UF y si esas personas tienen una renta superior a esa cantidad no están recibiendo el 100% de la remuneración", dice el experto.
En el caso de las personas con ingresos bajo los $ 500.000, Simón explica que el menor uso puede estar relacionado con el hecho de que "son población muy joven, que demandan mucho menos la atención de salud y por ende, este beneficio".
La tendencia en el uso de licencias médicas crece cada año. En el 2007 éstas aumentaron 15,4% en el sistema privado, totalizando 937.261. Ello implicó al sector el desembolso de $ 154 mil millones, un 16% más que en 2006. En el sistema público los permisos tramitados bordearon los dos millones, 15% más que 2006, mientras que el gasto superó los $ 200 mil millones.
El aumento del gasto en licencias médica -el que representa un 16,2% de los ingresos totales y un 22% de la cotización obligatoria en salud-, fue uno de los argumentos de las isapres para explicar el alza del precio de los planes, lo cual preocupa a las autoridades de salud. El gobierno dio a conocer un paquete de medidas para mejorar la gestión y transparencia del sistema. Estas consisten en: reducir el número de planes y unificar criterios de los contratos (hoy existen 1.800 planes, con distintas coberturas y beneficios); crear instrumentos que permitan transparentar los precios, como podría ser un IPC de la salud y hacer un estudio epidemiológico sobre el uso de licencias. También incluye un proyecto de ley que termine con las preexistencias, el que no cuenta con el respaldo de la industria.