25 de septiembre de 2008
La decisión permitirá que se retome el normal flujo de transbordadores que durante la movilización se había reducido al funcionamiento de sólo dos de las ocho naves disponibles.

Los trabajadores navieros decidieron deponer el paro que iniciaron en la medianoche en conjunto con los gremios del Transporte de pasajeros y carga, pescadores artesanales que operan el cruce del Canal de Chacao.
Tras una reunión de los dirigentes con el gobernador de Chiloé, Albán Mancilla, quien presentó el planteamiento del Gobierno para lograr que se deponga el paro, Alejandro Tenorio, presidente del sindicato de oficiales de la marina mercante, comunicó que los tripulantes de los transbordadores se bajaban de la movilización.
"El gobierno regional nos ha entregado varias señales para poder solucionar nuestras demandas por lo que no se justifica mantenerse en la movilización, si existen posibilidades de dialogar", indicó.
La decisión permitiría que se retome el normal flujo de transbordadores en el canal de Chacao que durante la movilización se había reducido al funcionamiento de sólo dos de las ocho naves disponibles.
Así lo confirmó desde la capital el subsecretario del Interior, Felipe Harboe, quien manifestó que "no hemos tenido interrupción absoluta del tránsito, no hubo el aislamiento que algunos querían hacer a la isla de Chiloé. Por muy legítimas que pudieran parecer las aspiraciones de un grupo económico, lo importante es no perjudicar a la mayoría de la ciudadanía, en este caso, los habitantes de Chiloé, que quieren vivir tranquilos".
El secretario de Estado agregó que "lo que se hizo acá, es que el ministerio de OOPP trabajó con los armadores y a esta hora ya tenemos completamente normalizado el tránsito por el canal".
La situación se ha vuelto tensa en varios sectores de la isla donde los choferes de camiones sólo permiten el paso de vehículos menores.
Durante toda la jornada de ayer, personal de Carabineros de distintas localidades de las regiones de Los Ríos, Los Lagos y La Araucanía reforzaron el contingente de fuerzas especiales en Chiloé para controlar eventuales disturbios.
El ministro de Obras Públicas, Sergio Bitar, condenó la paralización indefinida que a su juicio es injustificada y sólo busca impedir la licitación del servicio de transbordadores.
"El Gobierno expresa su condena a un llamado a paro injustificado de algunos gremios para impedir el libre tránsito entre el continente y la isla de Chiloé. Este paro persigue impedir una licitación competitiva y transparente para ofrecer un mejor servicio de transporte entre la isla y el continente", señaló.
Los transportistas comenzaron a estacionar desde las 23 horas de ayer sus máquinas en el borde de la calzada en cruces estratégicos de la isla, como las zonas de Mutrico (Ancud), Llau Llao (Castro), y los accesos a Chonchi, Queilen, y Quellón. Allí se encuentran recibiendo el apoyo de las agrupaciones de pescadores artesanales de la isla.
La Agrupación de Gremios por la Conectividad, aseguró que convocó a la movilización por incumplimientos del Gobierno al prometido plan de inversiones para la Isla, especialmente en lo relativo a la licitación del cruce del canal, entre la localidad chilota de Chacao, y Pargua en el lado continental.
Los trastornos por el paro comenzaron temprano. Desde la mañana de ayer, las empresas de buses interprovinciales suspendieron la venta de pasajes para viajes en esta jornada, y en la tarde, en las estaciones de servicio de las distintas localidades de Chiloé, se produjeron largas filas de automovilistas que intentaban desesperadamente cargar combustible, ante la posibilidad de desabastecimiento.