9 de octubre de 2008
Durante este año, en la zona se superó en 31 oportunidades el máximo tolerable de contaminación.

Tres fueron los expertos suizos que conocieron del Plan de Descontaminación de Temuco y Padre Las Casas que prepara la Comisión Nacional del medioambiente (Conama) de La Araucanía.
Se trata de los expertos René Grossmann, de Terra-Consult; Hansjörg Sommer, de Awel-Zurich; y Thomas Nussbaumer, de Verenum, quienes coincidieron en señalar que lo que se está haciendo en la Región es lo más recomendado para mejorar la calidad del aire.
Durante el presente año, en Temuco y Padre Las Casas se superó en 31 oportunidades el máximo tolerable de contaminación que llega a los 150 microgramos de material particulado, por centímetro cúbico, llegando en su pero momento a superar los 330 microgramos.
Hansjörg Sommer explicó que “la idea es que nos e trabaje sólo en una línea de acción como es el recambio de las estufas pro productos especiales y menos contaminantes, sino que también se debe reeducar a la población para que haga un buen uso de los combustibles, como en este caso, la leña”.
Los expertos coincidieron también en señalar que una de las líneas estructurales del Plan de Descontaminación Atmosférica (PDA), se refiere a mecanismos e instrumentos de incentivo para acelerar el recambio tecnológico de los artefactos de combustión –cuya tecnología es precaria- que actualmente se encuentran en operaciones en las más de 70 mil viviendas que utilizan leña para calefaccionarse o cocinar alimentos.
Durante la visita, los extranjeros además desarrollaron asesorías para integrar en la gestión un programa que incentive y acelere el recambio de los calefactores por otros más eficientes, que cumplan la norma establecida para este tipo de equipos.
En tanto, la directora de Conama, Jovanka Pino, explicó que se espera que a más tardar en marzo esté aprobada la ley que permite a la Superintendencia de Electricidad y Combustibles hacerse cargo de la fiscalización de la calidad e la leña.
Con lo anterior, se persigue que el combustible no tenga más de un 25 por ciento de humedad y que haya estado debidamente almacenada antes de su comercialización.