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5 de noviembre de 2008

NACIONAL

Por homicidio calificado formalizan a sujeto que asesinó a su hermano y lo enterró en el patio de su casa

El homicida aseguró que lo hizo porque el occiso abusaba sexualmente de su hijo.

Pablo Portilla


04/11/2008 - 18:42

Un presunto abuso sexual contra un hijo del victimario habría sido el motivo del macabro crimen cometido por Enrique Octavio Contreras Cepeda (47), que permaneció oculto durante más de siete años y que pudo ser resuelto por una mera casualidad. Este martes, en el Juzgado de Garantía de Coquimbo, se realizó la audiencia de formalización del sujeto, bajo el cargo de homicidio calificado, dándose a conocer los detalles del caso.

El asesinato quedó al descubierto el sábado, cuando los nuevos propietarios de la vivienda de calle Osorno 1229, en el sector de Tierras Blancas, comuna de Coquimbo, realizaban excavaciones en el patio para trabajos de alcantarillado, descubriendo bajo una losa de cemento tres bolsas plásticas de basura que contenían huesos humanos y ropa. Un documento de identidad mezclado entre los restos permitió identificar al occiso como Roberto Francisco Contreras Cepeda, hermano del victimario, desaparecido desde mediados de 2001, cuando tenía 34 años.

Según la confesión del imputado y las pruebas hasta ahora reunidas por la fiscalía coquimbana, Roberto Contreras había llegado a la casa de su hermano poco antes de desencadenarse la tragedia, procedente de Iquique, de donde ambos eran originarios. Enrique arrendaba el inmueble en cuestión, en donde vivía con su mujer e hijos, y recibió a su familiar sin saber que éste huía de la justicia y de la familia de su conviviente en Iquique, quienes lo buscaban por violar a una hija de su pareja.

Pasado un tiempo, el dueño de casa se enteró de que su hermano estaba abusando sexualmente de uno de sus hijos varones. En una fecha aún no precisada, luego que ambos compartieran unos tragos, el homicida aprovechó que la víctima se quedó dormida para golpearla en la cabeza con un pequeño cilindro de gas. Viendo aturdido a su huésped, el victimario lo mató clavándole un cuchillo en la espalda, para luego enterrarlo en el patio. Meses después lo exhumó, seccionó el cuerpo con un serrucho y envolvió los pedazos en bolsas, las cuales puso nuevamente bajo tierra y cubrió con una capa de cemento.

Posteriormente, la familia se cambió de domicilio, mientras que la propiedad en que ocurrieron los hechos fue arrendada a otras personas, hasta ser vendida recientemente a un joven matrimonio.

El juez de garantía concedió al fiscal, Carlos Vidal, 60 días para completar la investigación, tiempo durante el cual el detenido pasará en la cárcel de La Serena.