28 de abril de 2008
Mauricio Fuentes, el estudiante que fue víctima de una estafa telefónica en La Dehesa, habla por primera vez de su caso y revela detalles inéditos del engaño.
"Partió con un llamado a mi celular, preguntando por el nombre de mi mamá. Los tipos salieron con el típico cuento y como ella tenía tarjeta de CMR, yo enganché por momentos. Después empecé a darme cuenta de que había algo raro". De esa forma comienza el relato Mauricio Fuentes (19), el estudiante que el martes pasado fue víctima de una estafa telefónica desde su residencia en La Dehesa. Luego inventó a los policías que había sido víctima de un secuestro.
Fuentes conversó con La Tercera y relató cómo fue engañado y después, según su versión, amenazado de muerte para que entregara una caja fuerte con 25 millones en dinero, joyas y relojes. También tuvo una explicación de por qué inventó el plagio. "Dije que fue un secuestro para que la policía actuara más rápido".
El estudiante de Ilustración indicó que todo comenzó con el llamado a su teléfono celular a las 20.00. "Me decían que mi mamá se ganó un computador y está participando por una casa, acumulando puntos, y que les dijera las cosas de valor que había en mi casa. Me decía que era un profesional, un gerente de marketing de TVN y que no desconfiara". Según el joven, los problemas comenzaron cuando dudó que estaba realmente en un concurso. "Les pregunté qué necesitaban de mi casa. Me dijeron que joyas y les indiqué que ahí no me metía. Entonces me dijeron la vamos a hacer corta, necesitamos la caja fuerte que está en tu clóset. Sabían que mis papás no estaban y me dijeron que iban a enviar un taxi para que entregara la caja".
Fuentes se asomó por la ventana y efectivamente había un vehículo en las afueras de su domicilio. "Me dijeron no te estamos hueveando. Te vamos a matar a ti y a tu familia, así que sigue las indicaciones y todo saldrá bien". El joven asegura que metió la caja fuerte en un bolso y que abordó el taxi. "El teléfono estaba abierto en todo momento y no me dejaban cortar. Me dijeron que siguiera el juego con el taxista y que fuera a Plaza Italia. Cuando iba llegando me dijeron que mejor me dirigiera a La Cisterna. Les dije que no, que si querían la caja que la fueran a buscar".
En ese momento, los delincuentes encontraron una solución: que Fuentes hiciera detener otro taxi y que le indicara que debían enviar el bolso al paradero 25 de Gran Avenida. "Yo me quedé esperando en Plaza Italia y me dijeron que si no llegaba el bolso estaba cagao. Al final me llamaron y me dijeron que el bolso había llegado y que me rajé".
Luego fue a su hogar y su hermana llamó a Carabineros. A los pocos minutos un supuesto fiscal de la Fiscalía Oriente se comunicó para decirles que había un detenido en Maipú. En realidad se trataba de un delincuente que quería conocer las especies que estaban en la caja fuerte. Contó que "una vez antes me intentaron estafar, pero me di cuenta al tiro. Me decían te vamos a atenderte. Un gerente tiene educación, estos tipos no tienen nada". Agregó que "después (que inventé el secuestro) me di cuenta de que eso fue lo que tanto llamó la atención".