30 de mayo de 2008
El aumento inesperado de los precios globales del petróleo y las materias primas es preocupante para el Banco Central Europeo pues podría conducir a una espiral de precios y salarios, dijo el presidente del BCE, JeanClaude Trichet.
El aumento inesperado de los precios globales del petróleo y las materias primas es preocupante para el Banco Central Europeo pues podría conducir a una espiral de precios y salarios, dijo el presidente del BCE JeanClaude Trichet en una entrevista publicada el viernes.
Además, el BCE debe continuar vigilando las turbulencias de los mercados financieros, que no han terminado, dijo Trichet al diario alemán Bild.
"Mis colegas del BCE, como Juergen Stark y Axel Weber, y yo estamos preocupados por los actuales precios altos", dijo Trichet.
"Tenemos que cuidar que las actuales perturbaciones en los precios del petróleo y los alimentos no conduzcan a incrementos de precios de otros bienes, o a acuerdos salariales excesivos, y por lo tanto lleven a una ola general de alzas de precios y salarios", sostuvo el funcionario del BCE.
Bild dijo que las declaraciones de Trichet sobre la inflación no tenían que ser vistas específicamente en el contexto del próximo encuentro del banco central para discutir sobre la política monetaria, el 5 de junio.
En una entrevista con el diario español El Economista, también publicada el viernes, Trichet dijo que el BCE haría todo para preservar la estabilidad de precios y contener sólidamente las expectativas inflacionarias.
Trichet también repitió los pedidos de reformas económicas para mejorar la competitividad y elevar el crecimiento de la productividad.
Los comentarios de Trichet a ambas publicaciones refuerzan la reiterada preocupación del BCE sobre la inflación en la zona euro, que en mayo volvió a su máximo de 3,6%.
Los economistas encuestados por Reuters esta semana no prevén que el banco modifique las tasas de interés desde su nivel actual de 4 por ciento la semana próxima.
En cambio, la mayoría cree que el BCE esperará hasta los últimos tres meses del año antes de recortar las tasas. En contraste, los operadores de futuros de tasas de interés piensan que el BCE muy probablemente habrá subido sus tasas para entonces.