14 de julio de 2008
La detección de ciertos niveles de dioxina en el producto generó la decisión de los orientales. El director del SAG, Francisco Bahamonde, junto a una comitiva, viajará para tratar de solucionar la situación.
El gobierno chileno manifestó su "preocupación" por la decisión de Japón de suspender las importaciones de carne de cerdo, debido a la detección de ciertos niveles de dioxina en el producto.
El director general de Política Exterior de la Cancillería chilena, Juan Pablo Lira, se reunió con el embajador del Japón, Wataru Hayashi, y comunicó el viaje inmediato de una delegación a Tokio encabezada por el director del Servicio Agrícola Ganadero, Francisco Bahamonde.
El documento entregado al diplomático expresa que "el gobierno chileno observa con gran preocupación lo sucedido, puesto que afecta a una industria que exporta varios cientos de millones de dólares al Japón y que es fuente de numerosos empleos".
Aclaró también que el viaje a Tokio pretende facilitar las consultas con las autoridades de ese país, por lo que, junto a Bahamonde, viajará Juan Miguel Ovalle, presidente de la Asociación de Productores de Cerdo.
"El gobierno de Chile confía en que lo anterior permitirá la pronta revocación de la decisión del gobierno del Japón y la total normalización de la situación en beneficio, tanto de los consumidores japoneses como del sector productivo chileno", concluyó el comunicado.