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21 de septiembre de 2008

NEGOCIOS

Plan de salvataje financiero de EE.UU. costaría US$700.000 millones

Los comités del Congreso estadounidense serán informados el sábado sobre el proyecto de ley, que podría ser debatido por la Cámara de Representantes y el Senado a partir de la próxima semana.

Agencias


20/09/2008 - 10:22

El plan de rescate financiero para Wall Street anunciado ayer y declarado “esencial” para la economía por el propio Presidente George W Bush, costaría US$700.000 millones en hipotecas morosas e innegociables, como parte del mayor rescate financiero en Estados Unidos desde la época de la Gran Depresión, según el borrador de la propuesta obtenido el sábado.

El plan otorgará al gobierno amplios poderes para comprar a cualquier institución financiera norteamericana deudas consideradas incobrables en el curso de los dos próximos años. Bush prometió trabajar diligentemente con el Congreso para aprobar rápidamente el plan.

El mandatario indicó que decidió actuar con contundencia en cuanto comprendió la magnitud de la crisis financiera e insistió que es esencial que el plan de rescate tenga el peso suficiente para encarar todos los problemas derivados.

Bush explicó que su primer instinto fue dejar que el mercado libre se encargada de solucionar la situación, y no ofrecer un enorme plan gubernamental de rescate. Empero, fue luego informado por los especialistas quienes sostuvieron que el problema era de tal magnitud y gravedad que era necesaria una infusión masiva de fondos públicos.

Según un borrador de la propuesta obtenido por la agencia The Associated Press cifra el costo del plan en US$700.000.  La Casa Blanca pidió permiso al Congreso para adquirir  hipotecas morosas que nadie en Wall Street quiere financiar por esa cantidad. "Trabajaremos con el Congreso para finalizar con premura el proyecto de ley", dijo Bush.

El plan dará al gobierno amplios poderes para adquirir las deudas invendibles de cualquier banco o institución financiera estadounidense en los próximos dos años. Además, ampliará al límite estatutario de la deuda nacional de US$10,6 billones a US$11,3 billones,  lo que permitirá financiar el masivo plan de rescate.

"He encontrado un consenso común sobre la severidad del problema y sobre la necesidad de actuar rápidamente y creo que así lo haremos", dijo Bush en conferencia de prensa. "Es un amplio plan porque se trata de un gran problema".

El mandatario indicó temer que los problemas financieros "puedan hacerse sentir" en el resto de la economía y acaben afectando al ciudadano medio. "El riesgo de hacer nada compensa con mucho el riesgo del plan, y con el tiempo recuperaremos una gran parte de ese dinero".

Bush agregó que la gente "comienza a dudar de nuestro sistema, la gente estaba perdiendo la confianza y comprendo lo importante que es que reine la confianza en nuestro sistema financiero".


MEDIDAS DEL SALVATAJE
El plan fue anunciado ayer y consta de cuatro frentes principales. En primer lugar la Reserva Federal anunció la creación de una ventanilla de descuento a las instituciones financieras para que puedan comprar ciertos activos de los fondos de mercados de dinero.

En segundo lugar, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció hoy el establecimiento de un programa temporal de garantía para la industria de fondos mutuos de mercados de dinero. Para esto se pusieron a disposición  los activos del Fondo de Estabilización Cambiaria por hasta US$50.000 millones para garantizar el pago en las circunstancias descritas a continuación. Este programa protegerá finalmente los fondos de inversión de las empresas.

Otra medida es una réplica de la decisión tomada el viernes por la autoridad financiera británica. La Comisión de Valores de EE.UU. (SEC), aprobó un plan que impide operar temporalmente en el mercado a unas 800 compañías de inversión especializadas en ventas al descubierto o “short selling”, en un intento por frenar la especulación. Las "short selling" son un tipo operación de especulación a corto plazo que consiste en apostar a que el precio de una acción va a bajar.

Finalmente, Washington podrá encargarse de un gran número de los activos hipotecarios de los bancos con problemas de no pago o denominados “tóxicos”, con el fin de dar respaldo y generar liquidez.

Estas medidas serán revisadas este fin de semana por el Congreso de Estados Unidos. Ayer el Presidente Bush llamó a los representantes a entender la urgencia de estas iniciativas para la economía estadounidense y pidió que no se enfrascara en solicitudes polémicas.