14 de octubre de 2008
El fondo tiene por objeto proteger a Australia "ante la peor crisis financiera global desde la Gran Depresión", dijo el primer ministro, Kevin Rudd.
El Gobierno de Australia gastará US$7.280 millones para fortalecer la economía ante la crisis económica global.
El fondo tiene por objeto proteger a Australia "ante la peor crisis financiera global desde la Gran Depresión", dijo el primer ministro, Kevin Rudd, en conferencia de prensa.
Rudd aseguró que el presupuesto federal se mantendrá en superávit y explicó que la inversión anunciada hoy equivale al 1% del Producto Interior Bruto, aunque se resistió a revelar las nuevas previsiones de crecimiento económico y de desempleo.
"Si algo hay que aprender de la historia económica es que cuando las economías necesitan apoyo, los gobiernos no se pueden demorar hasta que sea demasiado tarde", indicó el líder australiano.
Por su parte, el ministro del Tesoro, Wayne Swan, que adelantó su regreso desde Washington, donde ha participado en la reunión del G20; señaló que, diez años después de la crisis asiática, los líderes mundiales no han logrado aplicar las reformas fundamentales en el sistema financiero.
Swan opinó que "es muy importante entender que el mundo ha cambiado de forma dramática en las últimas dos semanas".
Los mayores beneficiarios de la medida anunciada hoy por Canberra serán los pensionistas, las familias con rentas bajas, y los compradores de su primera vivienda, según explicaron Rudd y Swan.
El plan prevé dedicar US$3.360 millones en ayudas a los pensionistas, a partir del 8 de diciembre.
La partida dedicada a las familias con rentas medias y bajas alcanzará los US$2.730 millones.