15 de abril de 2008
Para esta cifra, fue clave la persecución desarrollada por organizaciones ambientalistas, que se enfremtaron a los barcos nipones impidiendo que la matanza fuera mayor.

Los barcos balleneros japoneses, perseguidos por las naves ambientalistas
Los barcos balleneros japoneses, perseguidos por las naves ambientalistas de Sea Shepherd, capturaron en el año fiscal 2007, que concluyó a fines de marzo, sólo 551 de las 900 ballenas cuya caza se preveía "con fines científicos", refirió hoy en Tokio la agencia íctica japonesa.
Se trata del 60 por ciento de la cantidad prevista inicialmente, precisó la agencia al presentar el balance de la última temporada de pesca de ballenas en el Océano Antártico.
Según el informe, los 551 cetáceos arponeados por los balleneros nipones pertenecen a la especie Minke, de la cual se preveía capturar 850 ejemplares.
A causa de las interferencias externas no fue posible capturar ninguna ballena Fin, aunque se esperaba cazar 50 ejemplares.
Los activistas de "Sea Shepherd" siguieron de cerca a los balleneros de Tokio durante la temporada de caza, que comenzó el pasado noviembre.
En enero, la confrontación llegó a su punto máximo con la irrupción de dos ambientalistas en la nave "Yushin Maru 2", episodio que obligó a la tripulación a suspender la pesca durante un mes y endureció la polémica entre los gobiernos de Tokio y Canberra.
La pesca comercial de ballenas, prohibida por la Comisión Ballenera Internacional en 1986, fue realizada por Japón con el pretexto de la "caza con fines científicos", que permite a Tokio capturar un millar de cetáceos al año.
Según un sondeo realizado en febrero por el diario Asahi, casi el 65 por ciento de los japoneses sigue apoyando la caza de ballenas con fines de investigación, y el 56 por ciento se dice dispuesto a comer su carne.
Ansa