4 de agosto de 2008
Los vehículos eléctricos de dos ruedas creados en EE.UU. son usados en todo el mundo por policías, guías turísticos y usuarios privados que aprovechan sus ventajas para moverse rápidamente por las ciudades.

Para quienes han caminado por grandes ciudades como París, Nueva York o Barcelona, no es una novedad ver cómo personas comunes y corrientes, policías o vendedores desplazan con gran agilidad, ya sea por calles o aeropuertos, montados en dinámicos carros eléctricos de dos ruedas.
Se trata de los transportadores personales Segway, eficientes vehículos eléctricos que se vuelven cada vez más populares en el mundo y que en Chile comienzan a ganar adeptos.
Aunque a diferencia del extranjero, donde 60% de las ventas corresponde a usuarios particulares, Andrea Acevedo, gerenta de ventas de Segway Chile, cuenta que en el país entre sus principales clientes están empresas de turismo e industrias donde se usan para áreas de logística o seguridad.
Con casi dos años en el país, en los últimos 12 meses la empresa ha logrado aumentar en 60% sus ventas, crecimiento que se da especialmente cuando comienza el tiempo más primaveral.
AHORRO DE TIEMPO
Si bien aún no son masivos, poco a poco se están viendo algunos en las calles. Joaquín Jerez (empresario, 28 años) es un enamorado de este vehículo. Su oficina está en Kennedy frente al Parque Arauco y para él estos carritos han sido la solución en cuanto a sus traslados. "En auto tengo que dar unas vueltas enormes, porque hay calles que van sólo en un sentido, en cambio con esto llego directo (pues andan por las veredas) y en la mitad de tiempo del que me demoro en auto", dice.
Además, no gasta en bencina, ni en estacionamiento: el Segway se bloquea y luego se amarra, tal como una bicicleta, en cualquier lugar. Por esto, lo usa para ir al banco, a la clínica o para desplazarse entre su productora de eventos y un local de sandwichs que tiene en Vitacura con San Félix.
GOLF Y PASEOS
El empresario Cristián Tagle (58 años) es otro fanático de este vehículo. Aunque a veces lo lleva a su empresa para trasladarse dentro de las bodegas, su principal uso es en el golf. "Me lo compré un mes después de haberme operado de la rodilla", cuenta feliz, pues le ha permitido seguir jugando sin tener que caminar.
En el caso de Alejandro Powell (34) el uso es mixto. Socio de la agencia de publicidad RCC Medios, tiene uno en la casa y otro en la oficina. "Empezamos usándolos para promociones", dice, pero hoy se traslada cotidianamente a todos los lugares donde debe realizar trámites. En su hogar, lo utiliza para compras domésticas o salir a pasear con su señora. "Una vez lo llevamos a la playa y mi suegro, que por la edad le cuesta caminar, andaba feliz, nos adelantaba y lo disfrutó mucho", cuenta.
Su uso es muy simple. Funciona con sólo pararse sobre él y moviendo el peso hacia adelante y atrás para avanzar y retroceder. Es estable, no emite ruidos y gracias a un giroscopio da vueltas sobre su eje en 360 grados, lo que da gran movilidad. Además, opera en cualquier terreno e, incluso, bajan escaleras.