27 de agosto de 2008
La medida castiga con un pago de US$ 25 mensuales a quienes fracasen en ponerse en forma o mejoren su condición en el plazo de un año.

Determinada a salir del podio de los tres estados más obesos de EE.UU. junto a Mississippi y Tennessee, la autoridad de Alabama decidió multar con un cargo extra al seguro de salud a los empleados estatales que en 12 meses no se hayan puesto en forma o prueben estar en mejores condiciones que hace un año.
La multa que alcanza los US$ 25 mensuales ($12.500 chilenos) comenzará a cobrarse en enero de 2010, en caso que el empleado se niegue a ponerse bajo control médico. Si se pone en manos de un especialista y no mejora, en enero de 2011 deberá comenzar a pagar. Así se espera reducir el actual 30,3% de población obesa existente, que sólo es sobrepasada por el 32% que tiene Mississippi.
Esta es la segunda vez que Alabama busca cambiar hábitos dañinos para la salud mediante el castigo de quienes los practican. En 2005 la autoridad recargó el seguro estatal de salud en 24 dólares al mes a los fumadores, lo que empujó a muchos a ingresar a programas para dejar esta adicción.
POLÉMICA
La medida que ya fue comunicada a los más de 37 mil empleados ha causado polémica. El diario Miami Herald editorializa que es "un mal abordaje a un problema que es preocupante". Y agrega que si bien es una buena idea estimular a los empleados a que se pongan en forma, considera que, en este caso "la zanahoria es mejor que el garrote, ya que pagar por mejorar físicamente es un incentivo positivo que crea un buen karma".
"Ciertamente no apoyaremos este tipo de medidas punitivas", dijo el doctor Jeffrey Levi, director de la organización Trust for America's Health y profesor de la Escuela de Salud Pública de la Universidad George Washington. "Las medidas exitosas para los planes de salud se enfocan en los incentivos más que en los castigos", agregó.
Hasta ahora, existen iniciativas aisladas a nivel local en países como Gran Bretaña y México, en que se da dinero a las personas que bajan de peso. Y aunque haya que pagar, en el largo plazo el Estado ahorra grandes costos por enfermedades que se asocian a la obesidad como hipertensión, diabetes e infartos, entre otros problemas.
LOS LÍMITES
Para el doctor Levi, la medida de Alabama terminará siendo un impuesto genético, que castigará a quienes están predispuestos a tener kilos de más o el colesterol alto.
En su opinión, las mejores iniciativas para tener un peso saludable son las que se desarrollan en los lugares de trabajo. "¿Qué se ofrece hoy en las cafeterías y casinos de empresas y oficinas?", se pregunta este experto. Myra Creighton, abogada laboral de Atlanta, agregó que el camino correcto sería cambiar la monotonía de freir todo, práctica propia de la cocina sureña de EE.UU.
Hasta ahora lo único claro es que en Alabama el empleado que tenga un Indice de Masa Corporal (IMC) superior a 35 estará bajo la vigilancia de las autoridades. En tanto, un IMC de 30 será considerado el umbral de la obesidad. La autoridad todavía no define cuánto progreso deberá lograr una persona para evitar la multa.