16 de julio de 2008
Cual Patch Adams de la educación, este maestro estadounidense ha sido capaz de arrancar de la extrema pobreza a cientos de jóvenes en Nueva Jersey.

El profesor de inglés se prepara para entrar en acción. Con un abrigo hasta los tobillos, un sombrero y lentes ingresa al salón para interrogar a sus estudiantes, como un verdadero investigador privado. La mayoría de ellos son latinos y apenas hablan spanglish. A pesar de ello no sienten miedo. No hay motivos. El profesor no les exige perfección, sólo les regala clases entretenidas, distintos estímulos y cree lo suficiente en ellos para que con sólo un esfuerzo, los estudiantes logren lo que nadie espera de ellos: terminar el colegio o aún más, ingresar a la universidad.
Ese hombre es Billy Staples. Por su fama y reconocimiento en Estados Unidos podría figurar como una eminencia en temas educacionales. De hecho, ha sido nominado dos veces como mejor profesor de Estados Unidos por la Disney Company. Pero es un hombre pequeño y jovial, con una personalidad desbordante, que hace casi 20 años encontró en la educación de los jóvenes más pobres y discriminados una razón de vida.
Con su peculiar estilo ha logrado que 60 de sus alumnos de The Career Academy de Nueva Jersey lleguen a la educación superior. Una cifra no menor en un país donde, según las estadísticas locales, el 12% de los colegios son considerados "dropout factories" (fábrica de abandonadores), eso significa que el 60% de los estudiantes que ingresan no terminan la secundaria. "Es cuestión de imaginar la vida de estos jóvenes para saber que una clase aburrida, con profesores indiferentes a sus problemas, no tendría ningún efecto positivo, por eso decidí que debía cambiar el modelo", afirma Staples.
La historia comienza en 1991 cuando, asombrado por la película "La sociedad de los poetas muertos", William Staples, ex actor y exitoso vendedor de una compañía, decide que la enseñanza es su futuro: abandona su trabajo para estudiar pedagogía en inglés.
ENSEÑANZA ENTRETENIDA
El ejercicio de la profesión durante los '90 le servirá para formar su estilo. En esa época, junto a otros cuatro profesores, se encarga de reforzar contenidos en LAMP School, un colegio que reunía a los peores estudiantes del estado: pandilleros, hijos de delincuentes y narcotraficantes, niños maltratados o abusados. "Me di cuenta de que estos niños no se valoraban a sí mismos o se veían incapaces de aprender. Tampoco sentían el cariño de sus padres. Ahí estaba la respuesta al eterno fracaso", recuerda.
De allí que comenzara su peculiar estilo: enseñanza más entretención. También los incentivos forman parte de su plan: para los más pequeños, un simple regalo como un lápiz es suficiente para premiarlos. También felicita a sus alumnos ofreciéndoles la posibilidad de conocer a algún deportista o estrella de Hollywood: Michael Jordan, Shakira, Jennifer López y Leo Di Caprio se han embarcado en su proyecto.
A los estudiantes que llegan a la universidad les ofrece financiarles completamente los estudios, gracias a "Capers", la fundación que creó con la empresaria Marlene Fowler. Con estos alumnos también tiene un sistema de tutoría para garantizar que no abandonen lo que tanto les costó lograr. "Me involucré con mis estudiantes. Asistí a sus fiestas o presentaciones, si me necesitaban estaba siempre, me contaban sus problemas y tratábamos de solucionarlos, poco a poco me gané su corazón".