6 de junio de 2008
El trabajo de cinco autores nacionales se presenta en LISTE, un evento al que se llega sólo con "invitación" y donde ellos son los únicos sudamericanos presentes.
Animales embalsamados o rostros formados por cortes en tela de colchones. No hay pinturas, esculturas ni fotografías como usualmente las conocemos. La feria LISTE Basel convoca aquello que tiene sobre sí las palabras vanguardia y rupturismo, siendo ahí donde actualmente cinco chilenos presentan sus obras.
LISTE es una muestra paralela a ART Basel, una de las ferias más importantes del mundo y que en ésta, su 39 versión, vuelve a convocar en la ciudad suiza de Basilea a lo más selecto del arte, reuniendo a "galerías consagradas, de nombre ultra top y obras muy caras" como afirma a LaTercera.com, Giancarlo Pazzanese, uno de los artistas chilenos presentes en LISTE como parte de la selección con que la galería Traschi, única expositora sudamericana y una de las dos latinas presentes -la otras proviene de México- postuló.
"Esta es una feria de arte contemporánea para galerías jóvenes, no necesariamente artistas jóvenes como en las bienales, sino que la galería tiene que tener menos de cinco años como requisito para participar. No es llegar y pagar un stand, sino que sólo si la organización selecciona tu trabajo eres invitado a participar", afirma Pazzanese.
Anualmente llegan entre 300 y 400 solicitudes para ser parte de LISTE; de ellas, en esta 11° versión fueron elegidas 42. Traschi exhibe las obras de Pazzanese junto a las de Luis Guerra, Paulina Cobo -dueña de la galería-, Caterina Purdy y Nicolás Grum desde el lunes y hasta el próximo 8 de junio en un puesto montado en una antigua fábrica con chimeneas y de ladrillo, donde la feria se realiza desde su creación en 1996.
"Además de Liste, hay varios otros eventos paralelos a Art Basel, como Volta, una feria de arte latino. Nosotros no quisimos postular a ella porque nos parecía más interesante ésta, ya que es más contemporánea y no tiene un corte de clasificar a los artistas. Aquí están todas las galerías del mundo sin importar nacionalidad, en cambio Volta cae en el estereotipo de la latinización del arte y eso es lo que no queríamos, no queríamos que nos miraran como un estereotipo", afirma.
Los trabajos exhibidos responden a diversos soportes y formatos, teniendo en común la falta de piezas tradicionales. Así, Caterina Purdy expone su famosa Rata Micrófono, trabajo de taxidermia donde la artista, conocida también por sus performances electrónicas de música y baile, une el cuerpo embalsamado de un roedor con un micrófono, llevando a cabo el cruce entre rock y arte visual que la autora postula en su trabajo.
Por su parte, Luis Guerra presenta en Liste una serie de obras hechas a partir de frazadas usadas que son intervenidas con cortes y agujeros que dan forma a imágenes conocidas de la alta cultura y de referencias populares. Guiños a la historia del arte como el Grito de Munch o a personajes animados de la televisión como Bob Esponja.
Nicolás Grum expone la instalación Ni tan Joven, ni tan Promesa, que es parte de la última muestra expuesta por el artista en Santiago. Compuesta por 10 dibujos y acuarelas sobre el muro, el autor se refiere con textos humorísticos e irónicos a la carrera de artista, su fracaso e incomprensión, incluyendo las propias cartas de rechazo del autor, intervenidas con estos mensaje.
De igual forma, Paula Cobo también presenta una instalacion con 16 dibujos en el muro donde se exhiben textos e imágenes fosforescentes con alusiones a la cultura popular con dibujos de nubes, comics, dibujos animados y comentarios sobre el mundo del arte.
Giancarlo Pazzanese presentó en la feria un video de Luche, instalación realizada el mes pasado en Santiago, donde se invita a jugar el tradicional juego utilizando en vez de números los rostros de personajes históricos como Lautaro, Salvador Allende o Gladys Marín. De igual forma, presenta los Fat Paintings, objetos o imágenes digitalizadas e intervenidas que luego son impresas en plástico y acolchadas, volviéndose cuadros rellenos sobre un muro.
En estos tres días, el trabajo de los chilenos ha logrado hacerse un espacio destacado en el evento vendiendo ya cerca de un cuarto de las obras con que viajaron a la muestra, que recibe alrededor de 10.000 visitantes durante sus seis días de funcionamiento. Piezas de Luis Guerra y Giancarlo Pazzanese han sido comprados por la galería belga Alice Day, en el primer caso, y por el director del Museo de Historia Natural de Basel, la fundación estadounidense Frederick R. Weisman y un coleccionista privado de Mallorca, en el segundo; asegurando así la visibilidad de estos trabajos en el mercado europeo.
"Las obras las está comprando gente no para colgarlas en el living de su casa, sino que son instituciones y empresas de arte quienes las adquieren, asegurándose estas piezas mejor visibilidad en el futuro", afirma Pazzanese.
Pero esta no es la única representación chilena en Suiza, ya que además de esta especie de "armada alternativa", Art Basel expone, provenientes de diversas galerías, las obras de Roberto Matta, Iván Navarro, Alfredo Jaar y Eugenio Dittborn.