8 de julio de 2008
Al igual que con cintas como El Día de la Independencia o Soy Leyenda, se mantiene la regla de que una cinta protagonizada por el actor es un éxito de taquilla seguro.

Will Smith volvió a demostrar su poder de convotaroria con el estreno de su última cinta Hancock, en el que protagoniza a un superhéroe poco querido con problemas de alcoholismo. La película se posicionó en la cima de la taquilla estadounidense este fin de semana con 66 millones de dólares recaudados.
De esta forma, es la octava vez consecutiva que el actor ocupa el primer lugar de las taquillas estadounidenses con el estreno de una de sus películas, como fue también el caso de El Día de la Independencia, Hombres de Negro y Soy Leyenda, que recuadó en su fin de semana de estreno en diciembre pasado 77 millones de dólares.
En tanto, la película animada Wall-E, de Pixar, recaudó 33 millones de dólares y quedó en segundo lugar. La historia del pequeño robot que se enamora 700 años después del Apocalipsis de una androide sumó en la taquilla en los primeros diez días después de su estreno 128 millones de dólares.
Por su parte, Wanted, en la que Angelina Jolie interpreta a una asesina experimentada, recaudó en su segundo fin de semana 20,6 millones de dólares y ocupó con ello el tercer lugar.
Hancock, en la que también actúan Charlize Theron y Jason Bateman, se estrenó con éxito a nivel mundial. Según datos de los grandes estudios, recaudó 185 millones de dólares en su fin de semana de estreno en todo el mundo.