3 de agosto de 2008
Cuatro películas para cuatro semanas es el panorama que tiene las cintas nacionales. Sobre la base de esto, Andrés Wood aún no sabe si podrá finalmente estrenar La buena vida.

Francisco Melo, Ana Serradilla y Pepe Soriano en El Brindis.
Son días complejos para el cine chileno. Con una cartelera repleta de películas infantiles, la opción de ver algo que no sea un megatítulo de Hollywood puede ser una quimera. Y en este esquema, los filmes locales buscan tener su espacio y no morir en el intento.
Agosto, particularmente, se viene complicado para los filmes locales. Hasta ahora cuatro películas han confirmado su salida a salas, una cantidad que podría ser contraproducente para el siempre esquivo público con los filmes locales. Y con un agregado: El brindis, de Shai Agosin, que debía estrenarse ayer, se aplazó para el próximo jueves 7, donde ahora comparte día con La Buena Vida, de Andrés Wood. Además, el 14 llegará Matar a todos, sobre la desaparición del químico de la DINA Eugenio Berríos, y el 28 se estrena la esperada Tony Manero, uno de los platos fuertes del semestre.
Para evitar conflictos de agenda, a comienzos de julio hubo una reunión entre las películas involucradas y acordaron fechas diferenciadas. "Cada uno planteó sus intereses para que fijáramos fechas salomónicas para todos", explica Carlos Hansen, encargado de BF, distribuidor de El Brindis. "Le mandamos una carta a los cines anunciando las fechas de estreno, pero dijimos ojo, están sujetas a confirmacion de los exhibidores, para estar preparados sobre qué pasaría si se corren. Entonces llegó el 31, y como se suponía, había muy poco espacio (salas disponibles). Entonces los cines nos sugirieron que nos cambiáramos", cuenta.
La razón principal es la buena taquilla de los filmes en cartelera, principalmente los grandes títulos hollywoodenses como Batman: el caballero de la noche o Kung Fu Panda, lo que hace que los exhibidores mantengan estos títulos copando la cartelera con muchas copias, cerrando espacios para otras cintas. Y también influye la cantidad de copias con que se desea estrenar, ya que una gran cantidad de ellas le hace difícil encontrar una nueva fecha de estreno. El brindis planea estrenarse con 24 copias.
"Estamos para el 7 (de agosto), pero reevaluándolo", cuenta Andrés Wood, director de La buena vida, el principal "damnificado" con el aplazamiento del filme de Agosin. "Evidentemente con El brindis ahí, nos vamos a hacer daño los dos, no tiene mucho sentido. Estamos viendo qué podemos hacer, pero no está claro todavía", explica.
La primera medida de este movimiento fue que 199 recetas para ser feliz, la cinta de Andrés Waissbluth que debía estrenarse el 14 de agosto, ya se mudó para septiembre. Y elegir otra fecha de estreno, en el caso de El brindis, o de aplazarse para La buena vida, resulta inviable por las campañas publicitarias que ya están en pleno desarrollo. "Tenemos la campaña lista, la vía pública contratada, por lo que nos corrimos a la única fecha disponible, que era la de (Andrés) Wood", argumenta Hansen, quien también maneja la distribución de Tony Manero.
Si bien el ejecutivo de BF Distribution explica que el mercado opera así y las películas chilenas compiten de igual a igual con las americanas, revela un dato poco conocido: que los exhibidores (multisalas) tienden a apoyar a las producciones locales. "Siempre son más abiertas (las salas) a darle más espacio", cuenta. "La que vende más queda, así de simple. Pero el exhibidor no es el malo, cuando tengo una película americana y una chilena, me dan más espacio con la chilena", cuenta.
Wood, por su parte, es menos optimista, y a una semana de que su filme entre teóricamente a los cines, aún no confirma nada. "Estamos súper complicados", rconoce el director. "Sólo tenemos un 50% de posibilidades de estrenar la próxima semana. Y no tenemos mucho espacio, ya que la película está lanzada, está informada, y no tenemos la capacidad de hacer esto dos veces. Para mi gusto (el aplazamiento de El Brindis) fue un error, la película se mostró hace mucho tiempo", cuenta.