21 de septiembre de 2008
Más de 450 piezas de la civilización teotihuacana serán presentadas a partir de mañana en el Festival Cultural de Santa Lucía.

Una exposición reunirá a partir de mañana sábado en Monterrey, en el norte de México, más de 450 piezas de la civilización teotihuacana, que se desarrolló en el actual territorio mexicano antes de la conquista, muchas de ellas recién descubiertas, informaron hoy sus organizadores.
El director del Museo Nacional de Antropología (MNA) de Ciudad de México, Felipe Solís, y autoridades del estado norteño de Nuevo León, del que Monterrey es capital, presentaron la muestra, titulada "Teotihuacan, Ciudad de los Dioses" y que será el emblema del Festival Cultural de Santa Lucía, que empieza allí mañana.
"La exposición es uno de los proyectos más ambiciosos creados por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH)", precisó Solís al recordar que Teotihuacan, cuyos restos se erigen en las afueras de la capital mexicana, fue una de las ciudades más grandes del continente americano en el periodo prehispánico.
El director del MNA aseguró que cuando los españoles llegaron al continente americano, Teotihuacan era conocida como "Ciudad de los Dioses" porque ahí nació la leyenda del "Quinto Sol" que explica la creación del Universo, según la mitología mesoamericana.
Solís aseguró que la exposición será un homenaje a todos los hombres que han trabajado para conocer más a fondo una cultura que se caracteriza por el misterio.
ANTIGUA CIVILIZACION
Teotihuacan, ubicada a cerca de 37 kilómetros al noreste de la capital mexicana, se fundó aproximadamente en el año cero de nuestra era, pero se desconoce de qué civilización provenía y por qué razón desapareció a partir del año 750 de nuestra era, indicó.
La muestra está integrada por 456 piezas provenientes de 12 museos e incluye obras que nunca se habían exhibido al público ya que fueron descubiertas hace muy poco tiempo.
La exhibición pretende reproducir la arquitectura de la ciudad prehispánica, en la que sobresalen las famosas pirámides del Sol y de la Luna, ubicadas ambas sobre la Calzada de los Muertos.
"Su influencia llegó hasta el mundo Maya, en Kaminaljuyú y Tikal (Guatemala), Copán (Honduras) y, por supuesto, también sobre las urbes de la misma civilización en la península de Yucatán y en el estado de Chiapas", en el sureste mexicano, dijo.
Entre las piezas que se exhiben hay vasos, estelas, collares, conchas, trípodes, huesos, armas, esculturas talladas en piedra, figuritas, pendientes y ofrendas asociadas a sacrificios, además de pinturas murales.
El funcionario recordó que cuando los mexicas (aztecas) se transformaron en una potencia, seis siglos después del declive de Teotihuacan, convirtieron esa ciudad abandonada en un lugar de peregrinación.
"Se sabe que Moctezuma acudía a recibir mensajes de sus ancestros en ese lugar. Los mexicas revivieron las formas teotihuacanas, entre ellas la arquitectónica en su ciudad Tenochtitlan", que yace en el centro de la capital mexicana, afirmó.
El año próximo la exposición se convertirá en embajadora de los festejos del Bicentenario de la Independencia de México (1810) y del Centenario de la Revolución Mexicana (19101917).
En octubre de 2009 se exhibirá en el Museo Quai Branly, de París, a mediados de 2010 en el Museo Rietberg, de Zurich (Suiza) y a finales de ese año concluirá su gira por Europa en el espacio cultural MartinGropiusBau de Berlín.