29 de octubre de 2008
La banda iniciará esta noche la gira internacional titulada Black Ice, para promocionar su último trabajo discográfico.

Entre la explosión de cañones falsos y bolas de fuego, AC/DC invitó a miles de seguidores y personalidades de la industria a presenciar el "último ensayo" para su próxima gira mundial en Wilkes Barre, Pensilvania.
La banda regresará el martes a la arena Wachovia para lanzar la gira internacional Black Ice, la primera de su tipo en siete años. La gira promocionará al álbum del mismo título, que salió a la venta la semana pasada.
Las luces se apagaron a las 20:10 hora local mientras se proyectaba un filme animado de AD/DC y un tren gigante ingresaba al centro del escenario, rodeado de fuegos artificiales.
El guitarrista Angus Young, vestido con su típico uniforme escolar, tocó las primeras notas del nuevo sencillo "Rock N' Roll Train" que rápidamente provocó gritos de aprobación entre los espectadores.
La presentación de 13 canciones continuó con clásicos de AC/DC como "Back in Black" y "Dirty Deeds Done Dirt Cheap", en que el cantante Brian Johnson y compañía pusieron a prueba a los elaborados accesorios del escenario: 21 amplificadores Marshall con un puente que los unía, un surtido pirotécnico, una extensión con una plataforma y un panel de vidrio en el piso del escenario para facilitar grabaciones.
Como se esperaba, una enorme campana descendió para la canción "Hells Bells" mientras Young subió por la cuerda para presentar la canción.
Una muñeca inflable fue desplegada para "Whole Lotta Rosie" sentada sobre el tren y manejada por un técnico que movía su pie al ritmo de la música.
El único sencillo del álbum "Black Ice" interpretado durante el concierto fue "Rock N' Roll Train".