7 de noviembre de 2008
La exitosa serie animada norteamericana, emitida por Fox, traslada al telespectador a la isla del Pacífico en la que se encuentran los supervivientes del vuelo 815.

Hay buena sintonía entre las series estadounidenses. Si el especial de Los Simpson durante la noche de Halloween hizo un guiño a Mad Men mostrando al inagotable Homero haciendo las veces de Don Draper, la armonía en la ficción cuenta con un nuevo capítulo.
Esta vez, la complicidad salió de la pluma del guionista Seth MacFarlane. A través de sus personajes, la animada Padre de Familia ha querido homenajear a Lost, serie producida por ABC Studios y Bad Robot Productions.
Y es que, a pesar de que en este momento Lost está fuera de las emisiones de la cadena norteamericana ABC al haber finalizado su cuarta temporada, la expectación por el desenlace de los ocupantes del avión estrellado en una isla del pacífico está en boca de todos.
Padre de Familia, en su último episodio emitido en Estados Unidos también ha querido homenajear a la historia de los sobrevientes y lo hizo con unas imágenes sobre la isla durante unos 20 segundos.
Como tantas veces, los Griffin se encuentran en el salón de su casa. Los cinco miembros de la familia -más el perro Brian- discuten sobre el destino elegido para disfrutar de las vacaciones.
En éstas, Lois (la madre) propone como lugar turístico la isla en la que se basa la serie Lost. El maquiavélico hijo menor de la familia, Stewie, reprocha y se justifica en que tendría que aguantar la respiración del superviviente Jack.
De repente, la imagen traslada al telespectador a la isla del Pacífico en la que se encuentran los supervivientes del vuelo 815.
Allí están los personajes principales, Jack y Kate. El primero, neurocirujano con falta de aire en sus pulmones ,se queja por sentirse incomprendido y pide a Kate que le ceda la bolsa que tiene en sus manos.
Pese a advertirle que no está limpia, la coge y se la pone en la boca para conseguir recuperar la respiración.
Inmediatamente después de la fugaz escena, la imagen devuelve al telespectador al hogar de los Griffin, para continuar con las disparatadas aventuras de sus protagonistas.