5 de mayo de 2008
El reggetonero centroamericano brindó un show lleno de efectos y baile en Arena Santiago, que sólo se vio empañado por la extensa espera que tuvieron que realizar los asistentes.

Luego de una larga y aburrida espera, adornada de números de relleno, el público pudo disfrutar de la pirotecnia y baile de Tito El Bambino.
La última mega estrella del firmamento reggetonero presentó un show que cautivó al público, el que no repletó el Arena Santiago.
En un show basado en sus éxitos y en una constante interacción con la gente, El Bambino, logró cautivar a los asistentes -mayoritariamente jóvenes y niños-, quienes pacientemente soportaron números de poca calidad, acompañados luego de una animación que prolongó la espera hasta el punto de generar pifias permanentes en los fanáticos.
Pasadas las 22 horas, Tito salió a escena con la espectacularidad que los exponentes del ritmo de moda acostumbra: saliendo desde el subsuelo del escenario entre fuegos artificiales y con un show en las pantallas que reforzaba la imagen del artista.
Acompañado de las bases musicales de sus temas y un ballet cuidadosamente preparado, el reggetonero logró con su presencia hacer vibrar a las más de 3 mil personas que llegaron hasta el recinto ubicado en el Parque O' Higgins.
El Tra Tra y Playa sol y arena, fueron puntos altos de su presentación, que se extendió por más de una hora. El público coreó sin parar todas sus canciones y él correspondió con su ya característico "Dios los bendiga".
Algunas imperfecciones en el sonido, que a ratos dejaban muy baja la voz del cantante, no lograron empañar una presentación redonda, en la que los fanáticos tuvieron una potente dosis de Reggaeton y baile.
Con esta presentación se cierra el círculo de las estrellas mundiales del género, que se inició con la venida de Daddy Yankee, siguió con Don Omar, Wisin & Yandel, y se cierra con Tito El Bambino.