9 de junio de 2008
Gracias al solitario tanto de penal de Luka Modric a los 4 minutos, el cuadro croata venció 1-0 a los austriacos, estirando la mala racha de los anfitriones que partió ayer con la caída de Suiza.

Austria sufrió hoy la misma suerte que su co-anfitriona en la Eurocopa, Suiza. corrió ayer contra la República Checa y perdió inmerecidamente por la cuenta mínima ante Croacia que, si bien dominó la primera mitad, no mostró mucho ante los austríacos que demostraron que pueden jugar y pelear la clasificación en el Grupo B.
Una falta de Aufhauser sobre Olic en el minuto 3, castigada con la pena máxima por el arbitro holandés Pieter Vink significó el único tanto del partido. Luka Modric, la joven estrella croata, no perdonó y lanzó un balón bajo por el centro que el arquero austríaco no pudo atajar.
El temprano revés dejó a los pupilos de Hickersberger noqueados durante buena parte del primer tiempo. Aprovenchado la situación, Croacia se lanzó al ataque con pases largos y mucha rapidez de movimientos que llevaba una y otra vez a los delanteros Petric y Olic peligrosamente cerca de la portería de Macho.
Por su parte, los locales perdieron la visión de juego y entraron en un mutismo sólo roto por algún disparo alejado, como el de Prodl en el minuto 17, que apenas daban trabajo al portero croata.
Pero la asfixiante presión de los croatas en la primera mitad se tornó en falta de ideas y renovadas energías de los anfitriones que empezaron a tomar la iniciativa en el complementario.
El segundo tiempo comenzó con mucho ímpetu austríaco y buenas oportunidades, como el pase al centro del área rival servido por Harnik en el minuto 56, que ningún compañero pudo aprovechar.
El jugador del Werner Bremen lo intentó una y otra vez con carreras rápidas por su banda. Croacia llegaba menos, pero con más claridad y peligro y, en el 58', Olic a punto estuvo de sentenciar el partido.
La salida al campo del héroe austríaco Ivica Vastic, de origen croata, hundió el estadio en gritos de entusiasmo y animó a los austríacos que pese a seguir constantemente tratando de desnivelar, se perdieron en las ganas.
Austria lo intentó con impetu, y Vastic, convertido en corazón de los austríacos, hizo que el portero croata se empleara a fondo dos veces en dos minutos.
Al final, Austria pagó por un minuto de desinteligencia y su falta de juego en el primer tiempo, pero dejo claro que puede dar una buena imagen como anfitrión del torneo e incluso pelear por un cupo en la clasificación por el Grupo B.