18 de septiembre de 2008
En un partido que fue suspendido a los 88 minutos, Católica igualó 2-2, resultado que dejó un global de 6-2. Inter de Porto Alegre será su rival en octavos de final.

Universidad Católica se instaló en los octavos de final de la Copa Sudamericana con autoridad, luego de igualar 2-2 en su caótica visita a Olimpia, ya que el partido debió ser suspendido a los 88 minutos, resultado que dejó un contundente marcador global de 6-2.
Luego de ganar por 4-0 en la ida, los cruzados sabían que el cuadro guaraní saldría con todo en busca de un gol para acortar la diferencia.
Pese a ello, el equipo de Fernando Carvallo comenzó repitiendo las fallas defensivas que mostró el sábado ante Cobresal, lo que permitió el tanto de Rodrigo Rojas cuando recién se jugaban los 3 minutos, lo que abría la serie.
Con el ex Coquimbo Unido y Colo Colo, Juan Manuel Lucero, inspirado, el "Decano" merodeó el área de José María Buljubasich en el primer cuarto de hora, que fue el tiempo que se demoró la UC en plantarse en la cancha.
A partir de ahí, el equipo chileno comenzó a aprovechar de mejor manera los espacios que dejaba el rival, que poco a poco comenzó a perder claridad. De hecho, todo dependía de lo que hiciera Lucero.
A los 35', Milovan Mirosevic aprovechó una buena habilitación para igualar, mientras que en los descuentos de la primera etapa, Julio Gutiérrez anotó el segundo en una nueva contra, tras preciso pase de Iván Vásquez.
A esa altura, a Olimpia le costaban seis goles pasar a la próxima ronda, aunque pudo ser peor si el juez boliviano René Ortubé hubiese sancionado un claro penal del uruguayo Diego Ciz en contra de Jaison Ibarrola (54').
En vez de eso, el árbitro cobró una inexistente falta de Rodrigo Valenzuela en contra del mismo Lucero, lo que permitió a Marco Lazaga anotar desde los doce pasos para poner la paridad. Ahí les faltaban cinco tantos.
Tras eso, y concientes de que la serie estaba sellada, el cuadro guaraní comenzó a golpear excesivamente, tanto que a los 78' sufrió la expulsión de Ciz por un "patadón" en contra de Rodrigo Valenzuela.
Dos minutos después, Fernando Carvallo también fue enviado a camarines, aunque su salida fue extremadamente accidentada por la cantidad de proyectiles que caían sobre la cancha, situación que fue una constante durante el juego.
Sin embargo, Ortubé esperó hasta que su asistente, Jorge Calderón, fuera alcanzado por una de las piedras, tras un incidente que se produjo en la expulsión de Hans Martínez, que estuvo 60 segundos en cancha, para suspender el partido a los 88 minutos.
Si bien los jugadores de la UC debieron esperar un buen rato para poder irse a camarines, yo nada importaba; la clasificación a los octavos de final estaba sellada. Ahora a pensar en Internacional de Porto Alegre, su próximo rival.