6 de octubre de 2008
Con dos goles de Barrios, los albos se quedaron con el Superclásico. En una tarde negra para la "U", Salas se perdió un penal.

El Superclásico tuvo de todo: buenos goles, emoción y también grandes frustraciones. Una jornada que terminó con Colo Colo celebrando a todo pulmón y Universidad de Chile masticando una dolorosa derrota.
El primer tiempo comenzó con Universidad de Chile jugando a buen nivel. Rotando el balón y sorprendiendo a un Colo Colo algo nervioso. Pero fue sólo el arranque, porque lentamente los albos fueron tomando el control del partido.
Pese a que Colo Colo salió con un sólo atacante, cada pelota que tomó Lucas Barrios complicó a la lenta zaga universitaria.
En el otro lado de la cancha, dos tiros libres de Marcos Estrada y un cabezazo de Christian Martínez amenazaron la portería de Muñoz.
Pero el grito de gol estaba reservado para los 35 minutos, cuando Barrios eludió a su marcador y en doble instancia abrió el marcador. Así terminó la primera parte del duelo.
En el complemento los azules reforzar su dominio tras la expulsión de Luis Mena, a los 60', una acción que determinó el trámite del encuentro.
Los azules se instalaron en el área alba, mientras el equipo de Barticciotto apostó al contragolpe. Fue así como Barrios, después manifestar problemas físicos y señales de fatiga, que recibió de Salcedo en la mitad de la cancha, eludió a tres defensas azules, encaró a Pinto y con una tranquilidad notable, superó el meta azul.
Fue el 2-0 a los 75', y partido parecía sentenciado, hasta los 83', cuando apareció un rayo de luz para los azules. Gonzalo Jara derriba en el área a Marcelo Salas y Osorio cobra penal. Era la gran opción, pero Cristián Muñoz atajó el remate del "Matador".
Después de eso ingresó Milla y tuvo algunas oportunidades, pero el golpe del penal errado había sido muy duro para el plantel universitario. El destino ya estaba claro, este Superclásico era para Colo Colo.