29 de octubre de 2008
Diego Maradona llegó a ser el Mejor Jugador del Mundo en México '86, aunque en la década del '90 su carrera comenzó a decaer producto de su adicción a las drogas.

Maradona en acción en el Mundial 1986 ante Inglaterra, donde marcó un gol de antología.
Diego Armando Maradona nació el 30 de octubre de 1960 en Villa Fiorito, una población de escasos recursos de Buenos Aires. Tras hacer famosos al equipo del barrio, Los Cebollitas, pasó a las inferiores de Argentinos Juniors donde debutó con sólo 15 años.
Desde ahí en adelante tuvo una ascendente carrera. En 1979 fue la gran figura de la selección argentina que se tituló campeón en el Mundial Sub 20 de Japón. Dos años después llegó a Boca Juniors a cambio de cuatro millones de dólares, con el que consiguió el título en el Metropolitano 1981.
Al año siguiente fue transferido al Barcelona donde llegó como la gran figura, aunque no alcanzó a cumplir con las expectativas. Una hepatitis y la fractura del tobillo izquierdo diezmaron su rendimiento, pero no impidieron que sumara dos títulos: Copa del Rey ('83) y Copa de la Liga ('83).
En 1984 desembarcó en el Napoli, un equipo considerado "chico" del sur de Italia y donde alcanzó a tener tanta popularidad como el venerado San Gennaro, patrono de la ciudad. Llevó al equipo a la conquista de su primer "scudetto" en 1987, que luego repetiría en 1990, y de la Copa UEFA ('89).
Tras su frustrante debut mundialista en España '82, el "10" fue el rey indiscutido en México '86 donde guió a su selección a conseguir su segundo título en una Copa del Mundo. La FIFA le otorgó el Balón de Oro como mejor jugador de la cita, tras la cual recibió el título de Mejor Jugador del Mundo.
Cuatro años más tarde, con su cuerpo plagado de lesiones, alcanzó la final en Italia '90 donde Argentina perdió ante Alemania.
Desde ahí comenzó su curva descendente, íntimamente relacionada con su adicción a las drogas. Una suspensión por dóping y fugaces pasos por Sevilla, Newell's y Boca Juniors, donde se retiró el 30 de octubre de 1997, en su cumpleaños número 37, marcaron el término de su carrera.
Su despedida como jugador de la "Albiceleste" tuvo como escenario el Mundial de Estados Unidos 1994, donde fue excluido en un control antidoping. Ahora se reencontrará con la camiseta que lo hizo famoso, aunque desde la dirección técnica.