21 de septiembre de 2008
Tras casi cuatro horas de partido, el nacional destacó la dureza del saque del Chris Guccione aunque señaló la importancia de quedarse con el primer punto del retorno al Grupo Mundial.

Tendido en el piso. Así terminó Nicolás Massú luego de las casi cuatro horas que batalló ante el australiano Chris Guccione para entregarle el primer punto a Chile en el repechaje para el retornar al Grupo Mundial de la Copa Davis.
El chileno destacó la dureza del saque del oceánico, quien metió 24 aces, muchos de ellos en los momentos más complicados del partido, cuando Massú se acercaba a un quiebre.
"Es un asco jugar con jugadores así. No sabes si juegas mal o juegas bien. De repente estás bien y te mete tres aces. De repente quería quebrar y te meten un ace. La sensanción de jugar contra estos jugadores nunca es buena pero lo importante era ganar", declaró el viñamarino.
"Creo que el partido de hoy era de ajedrez: el ponía lo suyo y yo lo mío. Era muy complicado devolverle el saque. Yo a veces no sabía para dónde devolverle, si adelante o atrás, y eso estresa un poco", añadió el nacional.
A Massú le complicaron los puntos cortos que propuso el oceánico, aunque los tiebreak pudo inclinarlos a su favor. "Yo sabía que no me iba a sentir bien porque no iba a haber peloteo. A mí me gustan los puntos largos y eso no iba a existir. Si llegábamos a tie break, yo tenía posibilidades de ganar porque el tenía su saque y nada más", indicó "Vampiro".
El número dos de Chile, además, valoró el apoyo del público, aspecto clave para que el repunte del juego de Massú. "Me dijeron que se vendió la mitad de las entradas y de repente entro a la cancha y está lleno. La gente siempre nos ha acompañado porque sabe lo que nos cuesta", finalizó el nacional.
Por su parte, el capitán del equipo nacional, Hans Gildemeister, reveló que su mayor preocupación durante el partido fue el servicio del propio Massú. "Yo sabía que esto iba a pasar. Nico se enfocaba en el saque de Guccione, pero tiene que preocuparse de el saque de él. 'Nico' se concentró en su saque y mantuvo el ritmo. Eso es lo que le gusta a él, que lo pongan en ritmo", señaló Gildemeister.