16 de junio de 2008
Una vez más Kobe Bryant fue gravitante en el triunfo por 100-92 de los Lakers sobre los Spurs, resultado que les permitió asegurar el 3-2 en la llave y ser los campeones de la Conferencia del Oeste.

Con Kobe Bryant como figura gravitante, Los Angeles Lakers derrotaron por 100-92 a los San Antonio Spurs, avanzando así a la final de la liga norteamericana de baloncesto (NBA), y proclamarse como campeones de la Conferencia del Oeste.
Bryant nuevamente fue el motor que llevó a los "laguneros" a la final de la NBA, una plaza que no conseguían desde hace cuatro años, aunque los demás integrantes de los Lakers también tuvieron una actuación efectiva en la cancha.
Además de los 39 puntos del MVP de la liga, el español Pau Gasol consiguió un doble-doble de puntos (12) y rebotes (19), junto a cinco asistencias, mientras que Lamar Odom hizo 13 tantos con ocho asistencias.
"Es un sueño hecho realidad", dijo Bryant al finalizar el partido. "Sabíamos que nuestro juego tenía que ser preciso y agresivo para aspirar a la victoria".
Aunque no se puede menospreciar la actuación de los triunfadores, los Spurs estuvieron muy lejos de ser el equipo que conquistó tres títulos en los últimos cinco torneos, fundamentalmente por la merma en el rendimiento del argentino Manu Ginóbili, quien careció de puntería y rapidez para penetrar hacia la zona pintada.
Lesiones en la mano izquierda y el tobillo impidieron que el argentino ofreciera el juego agresivo que lo ha caracterizado en los últimos años, aunque en ningún momento ha intentado justificar su actuación.
Ginóbili quedó en nueve tantos, con siete rebotes y tres asistencias, muy alejado de sus medias en la campaña regular, cuando fue el máximo baluarte de los Spurs para avanzar hacia los "playoff".
"Ellos jugaron mejor y fueron más agresivos, esa es la razón del resultado", explicó el zurdo bahiense.
Ahora los Spurs, que han participado en 29 finales de la NBA, con 14 anillos de campeón, deben esperar por el ganador entre los Boston Celtics y los Detroit Pistons, en serie que favorece a los primeros 3-2, para definir el monarca de la temporada 2007-2008.